La “rivalidad” como coartada: anatomía de otro blanqueamiento narrativo sobre Cuba

Captura de pantalla del video documental de la BBC.

No toda propaganda miente de forma burda. La más eficaz no necesita falsificar los hechos: le basta con reordenar la culpa. No es la que se vocifera en una plaza entre consignas envejecidas, sino la que se desliza bajo el prestigio de la objetividad periodística. Un ejemplo nítido es el reciente video de BBC Mundo sobre “Cómo nació la histórica rivalidad entre Cuba y EE.UU.”. Su sesgo no reside tanto en lo que falsea como en cómo organiza la causalidad: desplaza el eje del desastre cubano desde la naturaleza totalitaria del castrismo hacia la imagen de un conflicto bilateral, casi inevitable, entre una superpotencia y una pequeña isla.

Así, lo que fue una historia de captura interna, represión sistemática y fracaso estructural termina reciclado como relato de agravio externo permanente. Esa es la esencia de la propaganda soft: tono sobrio, apariencia de equilibrio, concesión de matices y, precisamente por ello, una capacidad mucho mayor para absolver semánticamente al régimen.

Ese desplazamiento no es menor. Es el corazón mismo de la coartada castrista.

A simple vista, el texto se presenta como una cronología aséptica y equilibrada. Sin embargo, si calibramos bien nuestro colimador ideológico, lo que emerge es una sofisticada pieza de blanqueamiento narrativo. De esta forma la narrativa no necesita mentir en las fechas para faltar a la verdad histórica. Le basta con desordenar las causas, omitir las naturalezas de los actores y adoptar el marco explicativo favorito de La Habana: la falsa simetría.

I. El truco inaugural: de la dictadura al melodrama geopolítico

El truco y fraude intelectual arranca ya desde el primer párrafo: “el país más poderoso del mundo frente a una isla de menos de 10 millones de habitantes”. Ahí está el marco victimista castrista clásico, disfrazado de neutralidad, que impone una simetría moral inexistente, presentando más de seis décadas de “enemistad” desde el triunfo de la revolución. Ese marco parece descriptivo, pero ya contiene la tesis moral del reportaje: David frente a Goliat.

Y ahí comienza la trampa. Al sugerir dos actores comparables atrapados en una enemistad recíproca. Porque la categoría “rivalidad” sugiere reciprocidad, simetría, agravio mutuo, y hostilidad compartida. Al definir la historia como un “conflicto bilateral” de Estados Unidos contra Cuba, el castrismo deja de aparecer como el agente primario de destrucción nacional y se disfraza de actor heroico, defensivo e históricamente condicionado.

Pero la tragedia de Cuba no se explica de forma adecuada como mera rivalidad entre Estados vecinos. Se explica por la captura totalitaria de una nación a manos de una élite revolucionaria que instrumentalizó el antagonismo externo para justificar su tiranía interna. Un proceso por el cual una revolución que obtuvo apoyo prometiendo restaurar la Constitución de 1940, las libertades civiles y elecciones honestas, terminó instaurando un poder personal y luego un sistema de partido único que absorbió la nación. Castro llegó al poder con ese lenguaje restaurador; después, pospuso indefinidamente las elecciones y emprendió la concentración radical del poder.

Es la historia de una nación que pasó de prosperidad relativa regional —séptimo PIB per cápita de América Latina en 1950, superior al de España o Italia en varios indicadores— a un secuestro ideológico perpetrado por una élite que ocultó su marxismo-leninismo, expropió sin compensar y convirtió el antiamericanismo en excusa eterna para no rendir cuentas jamás.

El reportaje reconoce “prosperidad y lujo” en los años 50, pero los neutraliza al instante con “desigualdad y dependencia”, un mecanismo típico de la retórica castrista y sus ecos mediáticos. Cualquier vínculo económico con Estados Unidos se pinta como pecado original, mientras la dependencia soviética posterior —subsidios de 4 a 4,5 mil millones de dólares anuales, hasta el 23 % del PIB cubano— se describe como mera “contención geoestratégica”. Una dependencia se ilumina moralmente; la otra se normaliza. Eso no es periodismo. Es selección ideológica.

Cuando ese hecho axial se subordina al melodrama de la “rivalidad”, el victimario interno se difumina. La política deja de ser un problema de dominación doméstica y se convierte en una saga de fricción geopolítica. Esa es, precisamente, la zona de confort del castrismo: mientras Cuba sea leída como trinchera, no tiene que ser leída como prisión.

II. Fidel Castro, lavado semántico del tirano

La manera en que el video aborda la llegada al poder y la radicalización del régimen carece del rigor que se exigiría frente a cualquier otra dictadura.  

El corresponsal de la BBC describe a Fidel Castro como “un joven abogado y líder político de ideas socialistas” que creía que Cuba necesitaba “mayor soberanía”. La frase parece inocente. Pero No lo es. Es una miniatura de legitimación y romantización pura. No porque sea totalmente falsa, sino porque selecciona el ángulo que exonera.

No presenta a Castro como el dirigente que terminó edificando un Estado de control total sobre la vida política, económica y cultural, sino como un soberanista juvenil casi romántico. Es un procedimiento clásico: primero se humaniza el impulso, luego se normalizan las consecuencias.

Desaparece el engaño monumental de un líder que prometió restaurar la Constitución de 1940 para, una vez en el poder, confiscar la sociedad civil, fusilar a sus opositores y eliminar el pluralismo. Dicho de otra forma, lo históricamente relevante no es solo que Castro tuviera ideas socialistas. Lo relevante es que accedió al poder con apoyo de amplios sectores urbanos sobre la base de promesas de restauración constitucional, honestidad administrativa y libertades políticas, y que una vez consolidado su poder empezó a perseguir políticas mucho más radicales, con expropiaciones masivas, concentración de mando y eliminación del pluralismo.

La BBC no niega del todo el resultado final: habla de que en La Habana “se consolidó el sistema socialista de partido único liderado por Fidel Castro”. Pero despacha la imposición de un régimen de terror de Estado con el eufemismo burocrático de que simplemente «se consolidó el sistema socialista de partido único». Obsérvese la anestesia del verbo: “se consolidó”, verbo que usa el periodismo cómplice para no tener que escribir «someter». Como si se tratara de una sedimentación histórica, no del producto de fusilamientos, depuración de adversarios, clausura del espacio cívico y monopolización del poder.

Primero lo presentan como respuesta histórica; después normalizan sus consecuencias. Es la anestesia moral perfecta. Ese es uno de los rasgos más reveladores del texto: la dictadura aparece siempre en voz baja.

III. La causalidad invertida: del proyecto ideológico a la supuesta reacción defensiva

Otro mecanismo central del reportaje es narrar la ruptura con Washington como una secuencia (1959-1961) de acción y reacción y clímax del fraude causal: reforma agraria, visita y acuerdos con Mikoyan, negativa al procesamiento del crudo soviético, nacionalizaciones, embargo, ruptura diplomática.

Los hechos básicos están ahí. El problema está en la jerarquía causal. El lector queda inducido a pensar que el giro duro del régimen fue, en gran medida, una respuesta al hostigamiento estadounidense. Es decir: que Castro habría sido empujado hacia la radicalización del régimen por la confrontación. Una clara mentira de omisión. Esa es una de las más persistentes mitologías del castrismo.

La evidencia histórica permite una formulación más exacta: la hostilidad con Washington aceleró procesos, pero no creó ex nihilo el impulso de concentración total del poder. Castro ya había llegado con un programa de transformación mucho más ambicioso que la mera restauración constitucional, y el reconocimiento inicial de Estados Unidos al nuevo gobierno demuestra que, al comienzo, Washington no actuó como si enfrentara de inmediato a un régimen comunista declarado.

El giro totalitario fue premeditado e ideologizado. Las nacionalizaciones sin indemnización fueron robo masivo. El embargo fue consecuencia, no causa. Pero el texto invierte la jerarquía: Washington “empujó”, La Habana “respondió”. Exactamente la coartada que el castrismo repite desde 1961. El punto, entonces, no es negar el conflicto con EE.UU. El punto es impedir el fraude explicativo: el castrismo no fue solo respuesta; fue sobre todo proyecto.

Avanzando en el documental nos llega la frase más simbólicamente obscena del texto: “Cuba no se quedó de brazos cruzados y, con ayuda de la URSS, instaló misiles soviéticos”. Como si se tratara de un vecino que responde a una patada con otra patada. Lo que hizo Castro fue presionar personalmente a Jruschov para colocar armamento nuclear ofensivo en la isla y llevar al mundo al borde de la guerra atómica. Convertir Cuba en plataforma neocolonialista avanzada de una potencia totalitaria extranjera no es “respuesta”. Es traición a la soberanía real.

IV. La banalización de la agencia cubana en la Crisis de los Misiles

Quizás la formulación más peligrosamente indulgente del texto ocurre al abordar la Crisis de los Misiles de 1962. El autor despacha la decisión de instalar armamento nuclear soviético con una frase coloquial y exculpatoria: “Cuba no se quedó de brazos cruzados y, con ayuda de la URSS, instaló misiles soviéticos en la isla”. La expresión es casi absurda en su ligereza. Un lenguaje con el que se narraría una réplica airada en una disputa vecinal, no una decisión que puso al mundo al borde del exterminio nuclear.

Esta semántica es aterradora. Reducir la instalación de plataformas de destrucción masiva —una maniobra ofensiva que colocó al planeta al borde del holocausto nuclear— a una mera reacción comprensible, esa maniobra ofensiva reflejaba la agresiva agencia criminal del régimen, la misma que años más tarde se cristalizaría en el deseo de crear «dos, tres… muchos Vietnam». Una de las consignas más icónicas de la Guerra Fría, lanzada originalmente por Ernesto «Che» Guevara en 1967. No era solo un eslogan apasionado; era una estrategia militar y geopolítica inescrupulosa y calculada.

El reportaje, además, remata diciendo que la confrontación estuvo a punto de producirse entre la URSS y EE.UU., “con Cuba en el medio”.

El castrismo no fue un espectador pasivo con «Cuba en el medio»; fue un actor que ofreció activamente el territorio nacional como plataforma de vanguardia del totalitarismo soviético. El régimen cubano fue parte activa de la escalada, y Castro llegó incluso a urgir a Jrushchov a considerar un ataque nuclear preventivo si la invasión estadounidense se concretaba.

«Muchos Vietnam» no era un deseo de paz o prosperidad, sino un llamado a la guerra total y descentralizada. El objetivo final era destruir la hegemonía estadounidense mediante la suma de pequeños incendios revolucionarios por todo el mundo.

Aquí se ve con toda nitidez la operación BBC: la agencia cubana se minimiza cuando compromete moralmente al régimen, y se maximiza cuando conviene presentarlo como sujeto de soberanía agraviada. Para reclamar dignidad, Cuba es actor; para asumir responsabilidad, Cuba es peón.

V. De la dependencia estadounidense a la dependencia soviética: una comparación tramposa

BBC acierta al recordar que la república cubana nació con fuerte influencia estadounidense y que la Enmienda Platt, aún apoyada por muchos patriotas lesionó la soberanía nacional. Eso es históricamente real. Pero luego el guion incurre en una asimetría analítica muy reveladora: la dependencia de Washington aparece moralmente iluminada; la dependencia de Moscú, en cambio, queda casi neutralizada.

Sin embargo, la revolución no abolió la dependencia: la sustituyó. Y la sustituyó por una relación profundamente subsidiada, militarizada e ideologizada con la URSS. Diversa documentación de la época muestra que la asistencia soviética promedió alrededor de 4.5 mil millones de dólares anuales desde 1980, una magnitud extraordinaria para la economía cubana y que superó por mucho a la ayuda a los países en ruinas tras la Segunda Guerra Mundial.

Incluso cuando se habla de que la URSS «moderó» a Castro en los 70, se refiere principalmente a que lo obligó a organizar la economía bajo el modelo soviético (el SDPE) y a dejar de apoyar guerrillas pequeñas y caóticas en América Latina que no tenían futuro. Sin embargo, en el escenario de guerras convencionales en África, Castro se sintió con la libertad de actuar como un «Napoleón del Caribe«, a veces incluso arrastrando a los soviéticos a conflictos que ellos preferían evitar.

Por eso el eufemísticamente llamado “Período Especial” no puede leerse honestamente como simple efecto del embargo. Fue, ante todo, el colapso de un modelo artificialmente sostenido por un patrocinador imperial alternativo, éramos neocolonia soviética. La propia literatura económica comparada sobre Cuba muestra algo incómodo para la mitología revolucionaria: la isla prerrevolucionaria era una economía de ingreso medio relativamente alto para América Latina, y tras seis décadas de socialismo su crecimiento del ingreso por habitante fue extraordinariamente pobre.

Cuba entró en la crisis de los 90 (tras la caída de la URSS) en el peor estado posible: con una economía centralizada al extremo, sin mercados internos y con una industria obsoleta. Fidel prefirió hundir la economía cubana antes que permitir que el modelo soviético (o las reformas de Gorbachov) crearan un sistema que él no pudiera controlar personalmente.

Dicho sin eufemismos: el castrismo cambió una soberanía incompleta por una subordinación rentable, y luego convirtió el derrumbe de esa tutela en argumento para eternizarse.

Cuando la URSS cortó el flujo de dinero, se demostró la tesis de la neocolonia: Cuba no era una potencia por mérito propio, sino por transferencia de recursos. Sin el «dueño» soviético, el imperio militar de Castro se evaporó en meses, dejando solo una estructura de control interno para sobrevivir a la hambruna.

El regreso de los soldados de África (principalmente de Angola) coincidió con el momento más oscuro de la historia revolucionaria: el inicio del Periodo Especial. Fue un choque brutal de realidades que casi desestabiliza al régimen. Imagínate a un oficial cubano que llevaba años en Angola, viviendo con logística soviética, sintiéndose parte de una potencia victoriosa (tras la batalla de Cuito Cuanavale en 1988).

Al aterrizar en La Habana en 1989-1991, se encontraba con: Apagones de 16 horas; Falta total de alimentos (la gente empezó a comer gatos y a inventar el «bistec de cáscara de toronja»); Transporte inexistente (la llegada masiva de bicicletas chinas).

El contraste entre la «gloria militar» en el extranjero y la miseria extrema en casa generó un resentimiento profundo en las filas del ejército (las FAR).

Muchos analistas sostienen que Fidel temía que Ochoa, influenciado por la Perestroika soviética y con el apoyo del ejército, liderara un golpe de Estado o una reforma interna. Al ejecutarlo, Fidel envió un mensaje claro a todos los oficiales que regresaban de África: «Nadie está por encima del Comandante, ni siquiera los héroes de guerra».

Para evitar que miles de militares desempleados y armados se revelaran por el hambre, el régimen aplicó una estrategia magistral de supervivencia: entregarles la economía. Se creó GAESA (Grupo de Administración de Empresas S.A.), el brazo empresarial de los militares. Los oficiales que antes dirigían tanques en el desierto pasaron a dirigir hoteles de lujo, rentadoras de autos y tiendas de divisas. El ejército se convirtió en la clase privilegiada y en el dueño de los dólares en Cuba. Esto garantizó su lealtad absoluta, ya que su bienestar dependía de que el régimen no cayera.

VI. El exilio tratado como “incentivo”, no como diagnóstico político.

Uno de los sesgos ideológicos más pronunciados es el tratamiento del exilio cubano. BBC afirma que Estados Unidos dio un trato preferencial a los migrantes cubanos, lo que “incentivó la salida de disidentes y de quienes buscaban condiciones de vida alternativas”.  Esta frase reproduce intacta la matriz de opinión del régimen: los cubanos no huyen del hambre y la falta de libertad (no es una migración política), sino que son atraídos por los cantos de sirena del imperialismo (migración económica).

Otra vez, el encuadre parece neutral, pero desplaza bochornosamente el centro moral del fenómeno. El lector recibe la impresión de que el problema principal no fue el régimen que expulsaba por asfixia política y material, sino el país receptor que ofrecía ventajas. La migración se reduce a “incentivo” estadounidense y “conflicto y cooperación”.

Sí: existió un trato jurídico diferenciado para cubanos en Estados Unidos. La propia normativa migratoria estadounidense así lo refleja. Pero convertir ese dato en explicación gravitacional del exilio es una inversión perversa. En episodios como Mariel, incluso fuentes de referencia general reconocen que la mayoría de quienes salieron buscaban alivio frente a la represión política y una economía estancada.

No eran personas “buscando alternativas” en abstracto. Eran seres humanos huyendo de un sistema cerrado.

Más adelante, al narrar la Crisis de los Balseros de 1994, señala que «ante la presión, Castro abrió las fronteras». Al reducir el desespero de lanzarse al mar a una búsqueda de «alternativas» y presentar la apertura de fronteras como una cesión ante la presión (cuando en realidad fue un calculado chantaje geopolítico y una válvula de escape interna), el texto borra que el principal «empujador» ha sido siempre la inviabilidad del Estado totalitario.

Otra vez el marco castrista: los cubanos se van porque EE.UU. los atrae, no porque el régimen los asfixia. Los balseros, el Mariel, los 35 000 de 1994 no fueron “búsqueda de alternativas”. Fueron votación con los pies contra un sistema que fusilaba, internaba en UMAP, censuraba y prohibía la libertad. Castro abrió las fronteras como válvula de escape y chantaje. El texto lo llama “presión”. Nosotros lo llamamos extorsión estatal.

Por otro lado, desmontar la narrativa castrista sobre la migración requiere observar no solo las cifras, sino el comportamiento del Estado cubano como «traficante de su propio pueblo». La propaganda oficial ha intentado durante décadas culpar a la Ley de Ajuste Cubano (1966) y a la extinta política de «Pies Secos, Pies Mojados» de ser los únicos «estímulos» que provocan la salida de los cubanos, calificándolos de «migrantes económicos» engañados.

Sin embargo, el éxodo post-pandemia (2022-2024) ha hecho trizas este argumento por varias razones fundamentales:

  • La primera fue el fin de «Pies Secos, Pies Mojados» no detuvo el flujo. La narrativa oficial decía que si EE. UU. eliminaba el trato preferencial, los cubanos dejarían de irse. Pero Obama eliminó «Pies Secos, Pies Mojados» en enero de 2017. Lejos de detenerse, la migración explotó. Entre los años fiscales 2022 y 2023, más de 425,000 cubanos llegaron a EE. UU. El cubano no huye por una ley facilitadora en el destino, huye por una fuerza de expulsión (la falta de libertad y futuro) en el origen. Si fuera solo económica, emigrarían como los dominicanos o jamaicanos (en flujos estables); la de Cuba es una estampida sistémica.
  • La segunda, es la migración como «Válvula de Escape» política. El régimen utiliza la migración como una herramienta de control político para sacar de la isla a los jóvenes y a los descontentos. Tras las protestas del 11 de julio (11J), el régimen cubano negoció con Daniel Ortega el «libre visado» para cubanos. Descomprimir la presión social tras las mayores protestas en 60 años. No fue una crisis económica azarosa; fue una decisión política de permitir la salida masiva por Centroamérica para evitar un nuevo estallido interno.
  • Una tercera razón son las cifras que superan los conflictos bélicos. La narrativa castrista ignora deliberadamente que en Cuba la economía ES política: En una democracia, si la economía va mal, votas por otro partido. En Cuba, el Estado es el único empleador, el único importador y el único dueño de las leyes. Si un cubano intenta prosperar económicamente fuera del control del Estado, es perseguido o confiscado. Por tanto, cada decisión económica individual es un acto de disidencia política.

 Al no haber elecciones libres, el cubano «vota» con los pies. El hecho de que crucen selvas (Darién), paguen miles de dólares a traficantes y atraviesen fronteras a pie —aun sabiendo que pueden ser deportados porque ya no existe «Pies Secos, Pies Mojados»— demuestra que el motivo es la desesperación política.

VII. El embargo como sol explicativo

Fiel a su arquitectura de exculpación, el embargo aparece de manera prominente, operando como el centro gravitacional que explica la miseria nacional. El texto cierra sugiriendo que el endurecimiento del embargo bajo Trump volvió a disparar tensiones y deja abierta la incógnita de qué podría “desbloquear” seis décadas de rivalidad.  Aunque el texto añade tibiamente que es a este embargo «al que La Habana culpa de la mayoría de sus males”, inmediatamente valida la premisa al decir que «Todo esto se sumó a la crisis energética, económica y social».

Aquí aparece el último y más rentable servicio ideológico del reportaje: la centralidad emocional del embargo. No hace falta que BBC diga que el embargo explica todo. Le basta con colocarlo como foco gravitacional del presente cubano.

Una lectura rigurosa obliga a dos cosas a la vez. Primero, a reconocer que las sanciones estadounidenses pueden añadir costos financieros, logísticos y regulatorios reales. Segundo, impedir que esa verdad parcial se convierta en fraude total. El régimen sancionatorio no equivale a un bloqueo militar hermético; además, contempla vías regulatorias y excepciones en determinados rubros, incluidos alimentos, medicinas y otros supuestos específicos de exportación.

No hay un análisis serio de la improductividad crónica, la destrucción de incentivos, la persecución de la libre iniciativa o la ineficiencia parasitaria del modelo planificado. Todo el peso recae en las variables geopolíticas. El embargo, en este texto, cumple su función histórica para el régimen: ser la coartada perfecta.

Nunca se dice que Cuba comercia con el mundo entero (Canadá, Europa, China, Brasil). Nunca se dice que el colapso real llegó con la pérdida de los subsidios soviéticos, no con el embargo. Nunca se dice que otros países exsocialistas reformaron y crecieron mientras Cuba estancó porque priorizó control ideológico sobre prosperidad.

Pero incluso admitiendo toda la fricción externa posible, la pregunta decisiva sigue en pie: ¿por qué un país con décadas de subsidios soviéticos masivos, luego asistencia venezolana y apertura limitada al turismo, sigue hundido en improductividad, escasez, censura y expulsión demográfica? La respuesta seria no está en Florida ni en Washington. Está en el diseño del sistema.

VIII. Lo que BBC no cuenta porque arruinaría la épica

Si el reportaje hubiera querido ser realmente honesto, su pregunta no habría sido “¿cómo nació la rivalidad?”, sino otra mucho más incómoda:

¿Cómo convirtió el castrismo el conflicto con Estados Unidos en su principal tecnología de legitimación?

Porque eso es lo que ha ocurrido durante décadas. Para la cleptocracia kakistocrática castrista, el antiamericanismo no fue solo convicción ideológica: fue instrumento de gobierno. Sirvió para militarizar la sociedad, justificar la escasez, criminalizar la discrepancia, posponer indefinidamente la normalidad republicana y convertir cualquier crítica interna en sospecha de traición.

La gran operación castrista ha consistido siempre en esto: hacer pasar por defensa nacional lo que en realidad fue dominación doméstica. Y la gran falla del texto de BBC es prestarse, aunque sea con modales educados, a esa traducción fraudulenta.

Conclusión

La pieza no es burda. Es peor: es respetable. Y precisamente por eso es más útil para la supervivencia simbólica del régimen en los tiempos en los que poco a poco y después de más de seis décadas comenzamos a ganarle a la narrativa del régimen y sus ecos, con la verdad durante ese tiempo enterrada.

El reportaje no falsea los datos; falsea la arquitectura moral del relato. Toma una dictadura que prometió restaurar libertades y terminó aplastándolas, y la reubica dentro de una novela de rivalidad histórica con una superpotencia. Toma una economía devastada por el centralismo, la dependencia subsidiada y la represión de los incentivos, y la reescribe como víctima lateral del embargo. Toma un éxodo político y lo presenta como fenómeno parcialmente explicado por estímulos externos. Toma una plataforma avanzada de la expansión soviética y la reduce a una isla “en el medio”.

Ese no es un error menor de enfoque. Es el tipo de error que fabrica indulgencia.

La historia real de Cuba no es la de una pequeña nación que quedó atrapada en una enemistad eterna con su vecino poderoso. Es la de una “revolución” que secuestró la república, destruyó la sociedad civil, sustituyó ciudadanía por obediencia y convirtió el conflicto externo en coartada permanente para no rendir cuentas jamás.

Eso es lo que el reportaje documental de BBC no dice.

Y eso es exactamente lo que hay que decir.

Referencias

BBC Mundo. (2026). Cómo nació la histórica rivalidad entre Cuba y EE.UU. https://www.youtube.com/watch?v=lf3RXNQH_K4

Blight, J. G., Brenner, P., & Welch, D. A. (2018, January 11). A “Harsh and Terrible … Solution”. National Security Archive. https://nsarchive.gwu.edu

Devereux, J. (2021). The absolution of history: Cuban living standards after 60 years of revolutionary rule. Revista de Historia Económica / Journal of Iberian and Latin American Economic History, 39(1), 5–36. https://doi.org/10.1017/S0212610920000250.

Encyclopaedia Britannica. (2026, March 4). Fidel Castro. https://www.britannica.com

Encyclopaedia Britannica. (2026, March 6). Cuban Revolution. https://www.britannica.com

Encyclopaedia Britannica. (2026). Mariel boatlift. https://www.britannica.com

U.S. Bureau of Industry and Security. (2026). Cuba export controls: Part 746—Embargoes and other special controls. U.S. Department of Commerce. https://www.bis.doc.gov

U.S. Citizenship and Immigration Services. (2025, July 8). Green card for a Cuban native or citizen: Lawful permanent resident admission for Cuban refugees. https://www.uscis.gov

U.S. Central Intelligence Agency. (1984–1985). Cuba: Patterns and prospects of Soviet aid; The Cuban-Soviet connection: Costs, benefits, and implications [Informes desclasificados]. CIA. https://www.cia.gov/readingroom.

Ward, M., & Devereux, J. (2012). The road not taken: Pre-revolutionary Cuban living standards in comparative perspective. The Journal of Economic History, 72(1), 104–132. https://doi.org/10.1017/S0022050712000021.

Del “yo soy tú” al “tú no eres yo”: Sátira, identidad, ruptura y lirismo disidente en Agravio a Guillén.

Un análisis de las Inteligencias Artificiales: Chat-GPT (OpenAI); Gemini (Google’s AI-powered assistant); y Grok (Developed by xAI).

Resumen

El poema Agravio a Guillén, de José Alberto González es una obra maestra de la contrapoética cubana contemporánea: una sátira lírica feroz que desmantela, verso a verso, el mito fundacional de la hermandad revolucionaria. Reescribiendo en negativo el poema No sé por qué piensas tú (1937) de Nicolás Guillén —símbolo del canon oficialista—, José Alberto convierte la cadencia popular y los pronombres fraternos en armas de confrontación ideológica. El “yo” disidente interpela al “vos” del poder, fracturando la falsa unanimidad nacional y denunciando la traición del intelectual cooptado, la continuidad autoritaria, la represión simbólica y la desigualdad estructural. Con imágenes crudas, coloquialismo afilado y carga martiana resignificada, el poema se instala como un acto de desobediencia lírica, una rosa blanca cultivada tras las rejas, y un grito existencial contra el simulacro revolucionario que convirtió la utopía en maquinaria de censura.

I. Introducción: El hijo que regresa a derribar los ídolos

El poema Agravio a Guillén, de José Alberto González, no es simplemente una sátira: es una declaración de guerra lírica contra el canon revolucionario cubano. Al reescribir en negativo el emblemático No sé por qué piensas tú (1937) de Nicolás Guillén, González no solo subvierte su estructura formal, sino que desmantela su carga simbólica, ideológica y política. El título mismo —“agravio”— marca el tono: no hay homenaje, sino ajuste de cuentas. Guillén, otrora voz fraterna del pueblo, es aquí interpelado como cómplice del aparato totalitario. El poema se convierte en un acto de desobediencia lírica, una contrapoética que recupera el derecho al disenso en una nación marcada por la unanimidad impuesta.

II. El molde invertido: de la fraternidad forzada a la diferencia irreconciliable

Ambos poemas comparten una estructura dialógica y un ritmo popular, pero sus objetivos son opuestos. Guillén buscaba reconciliación de clase; González reivindica la ruptura. La inversión es total:

ElementoGuillén (1937)González (2025)
TonoFraternal, didácticoSarcástico, confrontativo
InterlocutorSoldado pobrePoeta oficialista, figura del poder
Mensaje“Somos la misma cosa”“Somos radicalmente distintos”
ResoluciónUnidad esperanzadoraRuptura definitiva
RegistroCulto-popularCrudo, callejero, escatológico

La batalla de los pronombres —“yo/tú” en Guillén, “yo/vos” en González— no es meramente lingüística, sino filosófica. El “yo” es el sujeto ético, disidente; el “vos” es el aparato simbólico del castrismo, el intelectual domesticado. El uso del “vos” introduce una distancia afectiva y política: marca al interlocutor como extranjero ideológico, ajeno a la Cuba que sufre.

III. “Tú Fidel, Martí yo”: la disputa por la genealogía simbólica

El verso “tú Fidel, Martí yo / yo de añil, de rojo vos” condensa la fractura ontológica del ser cubano. Martí representa la ética republicana, la dignidad interior, el azul de la bandera. Fidel encarna el control exterior, el rojo totalitario, la usurpación simbólica de la historia nacional. Guillén, al alinearse con el rojo, se convierte en instrumento del poder. Esta dicotomía no es solo política: es una disputa por el alma de Cuba, por el derecho a definir su identidad sin coacción ideológica.

IV. La sátira como método de descolonización simbólica

La sátira en Agravio a Guillén no busca entretener, sino desactivar un dispositivo de poder: la poesía unanimista. Guillén escribió No sé por qué piensas tú como parte de una utopía revolucionaria aún en gestación. Pero con el tiempo, esa voz se convirtió en herramienta de homogeneización. González responde con contundencia:

“La unanimidad que balbuceas vos, / nunca la voté yo”

El verbo “balbucear” ridiculiza la retórica oficialista: incoherente, tartamuda, vacía. El hablante exige separación, no identificación. Su voz es la del individuo que se niega a ser absorbido por el colectivo, que reclama el derecho a disentir sin ser borrado.

V. El lenguaje popular como arma poética

Uno de los logros más audaces del poema es su uso del lenguaje popular como herramienta de desacralización:

“No jodas comiendo bien, / limonada cagando yo”

La “limonada”, proclamada por Fidel como bebida oficial de la Revolución, se convierte en residuo escatológico. Es una metáfora biopolítica: el pueblo consume las sobras de las promesas. La crudeza no es vulgaridad gratuita, sino estrategia expresiva. El poema se instala en la oralidad popular para destruir el discurso elevado del poder.

Otros versos como “lamiendo orejas, y panzas” y “teniendo niños en causa” denuncian el servilismo intelectual y la manipulación de causas nobles. La sátira se vuelve denuncia ética, cultural y estética.

VI. El hogar como última trinchera ética

“Desde que te cogiste la calle vos, / cultivo mi rosa en casa”

Este verso resignifica el célebre poema de Martí. La rosa blanca ya no se cultiva en la plaza pública —tomada por el régimen— sino en la intimidad del hogar. El hogar se convierte en refugio ético, en espacio de resistencia frente a la expropiación del espacio público.

“el caldo para la aldea, / que a vos te quede la brasa”

La comunidad no es abandonada, pero se reconstruye desde el margen. Al poder se le deja la brasa: el residuo ardiente de una utopía fallida. El hablante no quiere el fuego revolucionario; quiere el alimento, la sustancia, la verdad.

VII. El 11J como clímax histórico y lírico

“Caramba, si fue el otro día / que yo proteste en la plaza…”

El poema se ancla en las protestas del 11 de julio de 2021, el mayor estallido social en Cuba en décadas. El hablante se identifica con esa generación que decidió alzar la voz. El poema se convierte en testimonio, en documento lírico de una disidencia viva.

“Y vos? lamiendo orejas, y panzas”

Mientras el pueblo protesta, los intelectuales oficialistas se acomodan. Es una acusación directa de servilismo, de connivencia ética. El poema no solo denuncia el poder, sino a quienes lo sostienen desde la cultura.

VIII. Conclusión: La contrapoética como justicia

Agravio a Guillén es una obra de ruptura generacional, ideológica y estética. Hereda la forma del poema revolucionario, pero la invierte desde dentro. No busca reconciliación, sino verdad. No propone unidad, sino justicia. Es una danza mortal con la tradición que pretende desenmascarar.

El poema restituye el derecho a decir “yo” sin tener que decir “nosotros”. Es la voz del cubano que no votó la continuidad, que no aceptó la unanimidad, que cultiva su rosa en casa mientras la plaza arde. Es una obra que no solo agravia a Guillén, sino que despierta la herida de una nación que aún lucha por reconquistar su palabra.

Chat-GPT (OpenAI); Gemini (Google’s AI-powered assistant); y Grok (Developed by xAI).

Agravio a Guillén.

No sé por qué te aferras tú,
a que piense como vos,
si somos tan diferentes,
de cubanos, vos y yo.

tú Fidel, Martí yo,
yo de añil, de rojo vos;
¿de dónde sacaste tú,
el odio que sufro yo?

Me asquea que siempre tú,
anuncies que no existo yo;
Asere, por eso eres tú,
la continuidad que no quise yo.

La unanimidad que balbuceas vos,
nunca la voté yo,
sé bien por qué quieres vos,
que viva de hinojos yo.
No jodas comiendo bien,
limonada cagando yo.

Desde que te cogiste la calle vos,
cultivo mi rosa en casa,
el caldo para la aldea,
que a vos te quede la brasa.

Caramba, si fue el otro día,
que yo proteste en la plaza,
Y vos? lamiendo orejas, y panzas.

No jodas lucrando tú,
teniendo niños en causa.

José Alberto @josealberto_gc

“Mal echa sus cuentas quien con Dios y con el diablo no cuenta”.

El Uso Ideológico del Conflicto Israel-Gaza, una respuesta al artículo de Carla Gloria Colomé publicado por El País: «El día que la Universidad le falló al estudiante«.

«Cuando se tiene algo que decir, se dice sea cualquiera el juicio que forme de ello la gente ignorante o malévola, o el daño que nos venga de decirlo.» —José Martí

Cuando unos cuantos pantallazos más recorran la aturdida retina contemporánea poco de utilidad quedará en la memoria semántica de aquellas compulsivas mentes y sus puer aeternus por las amígdalas (cerebrales) raptadas dentro de “headlines” (titulares) sensacionalistas. En la era de la sobreinformación, donde las narrativas se construyen y se desmoronan al ritmo de los clics, es crucial detenerse a analizar las raíces y las repercusiones de los discursos que predominan en el espacio público. La reciente escalada del conflicto entre Israel y Gaza no es una excepción a este fenómeno, y su interpretación ideológica se ha convertido en un campo de batalla (cultural) que va mucho más allá de los enfrentamientos militares y sus consecuencias.

Dentro de la ingente vorágine de información que circunda el conflicto geopolítico y sociocultural Israel-Gaza, un espectro ideológico particular ha reemergido con fuerza en el discurso contemporáneo. Aquí pretendo intentar desentrañar y cuestionar el aprovechamiento de las circunstancias humanitarias y los dilemas éticos de este conflicto buscando polarizar la percepción de los jóvenes respecto a la democracia estadounidense intentando volcarlos en su contra.

En el análisis contemporáneo de los conflictos geopolíticos y socioculturales, es fundamental discernir las verdaderas raíces y las manipulaciones ideológicas que a menudo se ocultan detrás de las cortinas propagandísticas de la diplomacia y los movimientos “sociales”. El conflicto Israel-Gaza, que ha capturado la atención mundial por décadas, sirve como un prisma a través del cual se pueden observar las múltiples capas de manipulación ideológica, especialmente en cómo ciertos regímenes y movimientos han utilizado esta tensión para fomentar una narrativa antiamericana, disfrazada de lucha contra el “imperialismo yanqui”.

La cobertura mediática del conflicto entre Israel y Gaza muestra claros sesgos que influyen en la percepción pública. Según un informe del Pew Research Center, el 65% de los estadounidenses considera que Hamas tiene mucha responsabilidad en el conflicto, mientras que solo el 35% culpa al gobierno israelí. Esta percepción varía significativamente según la afiliación política, con los demócratas (50%) más propensos a culpar a Israel que los republicanos (21%). Además, la cobertura de los medios estadounidenses sobre el conflicto en 2014 fue más simpática hacia Israel en comparación con las fuentes británicas, que eran más críticas. Estos datos subrayan la importancia de considerar las diferentes perspectivas mediáticas al analizar el conflicto.

Los historiadores Benny Morris e Ilan Pappé ofrecen perspectivas contrastantes sobre el conflicto. Morris, en su libro «1948: A History of the First Arab-Israeli War,» examina los motivos y objetivos de los protagonistas, destacando el carácter yihadista del asalto árabe en dos etapas. Pappé, en «Gaza in Crisis: Reflections on Israel’s War Against the Palestinians,» analiza cómo Israel transformó Gaza en una mega prisión bajo control militar. Estas obras proporcionan una comprensión más profunda de las narrativas históricas y sus impactos actuales.

Cuando se escucha o leen los relatos referentes a los eventos en la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), incluido el de Carla Gloria Colomé para “El País” aquí sujeto a crítica, pareciera existir un patrón perturbador y recurrente en muchas de nuestras instituciones de educación superior: el fallo sistémico de proteger y promover las libertades fundamentales cuando más importa.

En un artículo bien escrito a los parcializados estándares de las retóricas periodísticas actuales Carla se lanza sin frenos a la izquierda: “Vengo de Cuba, un país donde me mandaron a callar, y llego a otro donde es conveniente callar. No puedo venir de una dictadura para caer en la dictadura del miedo al poder, al dinero, al estatus y a la institución. Lo mejor que hacen los estudiantes es seguirlo siendo, una manera de alargar la libertad”.

A priori, pareciera que su escrito va en defensa de la libertad de expresión, y la lógica importancia de esta como pilar de las democracias, o un poco más allá, como vacunas anti-tiranías. Pero pronto vamos notando su hemiplejía moral, con anosognosia o sin ella, y me explico.

“Ser de la izquierda es, como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas, en efecto, son formas de la hemiplejía moral” —José Ortega y Gasset.

Carla emplea una narrativa emocional que tiende al dramatismo buscando evocar simpatía y alineación con las causas que menciona, como el apoyo a Palestina o las críticas a la administración universitaria. Sin embargo, estas emociones no necesariamente reflejan la objetividad necesaria para analizar los hechos ni su gravedad. Al generalizar por ejemplo sobre la violencia policial (en este evento), y la decisión administrativa de la expulsión del profesor, forman parte de ataques sistemáticos a la libertad de expresión de dicha Universidad, y del sistema democrático estadounidense, podría estar incurriendo en una falacia de composición (o sea, asumir que lo que es cierto para una parte lo es para el todo). Y posiblemente llevándola a conclusiones precipitadas al asumir que toda acción de la administración es parte de una agenda opresiva, o que se resquebraja la democracia.

«Incluso los defensores acérrimos de la libertad de expresión están de acuerdo en que se pueden imponer restricciones en cuanto al momento, el lugar y la forma de hablar. La Primera Enmienda no me da derecho a pintar lemas con aerosol en su pared o hacer propaganda a todo volumen en su dormitorio»

Carla incurre en la falacia del falso dilema, cuando plantea un escenario donde los estudiantes solo pueden ser víctimas de un sistema opresivo, por el hecho de que no se cumplen sus compulsivas perretas, lo cual simplifica excesivamente la realidad de las protestas y sus consecuencias. Esta perspectiva ignora la posibilidad de que algunas acciones de los estudiantes pudieran haber requerido intervención para mantener el orden y la seguridad, sin que ello signifique una opresión generalizada, ni especifica contra sus libertades de expresión.

«Todo esto es consistente con la tercera parte de la prueba de tiempo, lugar y manera. A los manifestantes no les faltan otras formas de expresar sus puntos de vista. Nadie amenaza con tomar medidas contra los estudiantes que portan carteles, reparten folletos, escriben artículos, publican manifiestos, organizan eventos, proyectan películas o solicitan reuniones con líderes universitarios para exponer sus argumentos»

En este contexto, se asemeja a la narrativa “woke” (corrección política) sobre Israel y Gaza utilizando la trampa de simplificar en exceso un asunto complejo, dividiéndolo en un conflicto entre buenos absolutos y malos absolutos, sin reconocer las realidades geoestratégicas e históricas. Este enfoque dicotómico no solo es intelectualmente deshonesto, sino también perjudicial, ya que impide una verdadera comprensión de los temas en cuestión.

«la vida humana no está radicalmente dividida entre personas intachablemente buenas y las irredimiblemente malas» —Lord Jonathan Sacks

Es fundamental comprender que el conflicto Israel-Gaza no es un episodio aislado, sino el resultado de una compleja trama de influencias geopolíticas e ideológicas. La narrativa que posiciona a Gaza casi como un «Estado» bajo el yugo de la opresión israelí omite a menudo su historia de influencias y manipulaciones externas. Estas narrativas, más que ignorar en realidad esconden, en un intento de amnesia colectiva, cómo han sido esculpidas en sí mismas, no sólo por la historia sino también por influencias externas que tienen intereses estratégicos que van más allá de la región.

El análisis de sentimiento en redes sociales revela patrones similares. Un estudio en GitHub utilizó el análisis de sentimiento en tweets sobre el conflicto más reciente en Gaza, mostrando un sesgo de apoyo tanto pro-Israel como pro-Palestina. Otro estudio de la Universidad del Sur de California presentó el conjunto de datos IsamasRed, que comprende casi 400,000 conversaciones y más de 8 millones de comentarios en Reddit, examinando temas y tendencias del lenguaje emocional y moral a lo largo del tiempo. Estos análisis destacan cómo las redes sociales pueden influir y reflejar la opinión pública sobre el conflicto.

En el ensayo «El conflicto palestino-israelí» escrito por Miguel Peco Yeste y Manuel Fernández Gómez se ofrece un análisis exhaustivo de la evolución histórica, política y militar del conflicto. Y concluyen que el conflicto palestino-israelí es complejo y multifacético, con profundas raíces históricas, políticas y sociales que dificultan una solución negociada. La necesidad de un enfoque integral y equilibrado que tenga en cuenta los derechos y aspiraciones de ambas partes es crucial para avanzar hacia una paz duradera.

Por su parte Amnistía Internacional hace un llamado a la comunidad internacional para que se realicen investigaciones independientes y se asegure la rendición de cuentas, así como la reparación a las víctimas del conflicto. En un documento donde concluye que tanto Israel como los grupos armados palestinos deben ser investigados por posibles crímenes de guerra y violaciones a los derechos humanos.

Pedro Brieger, en su obra «El conflicto palestino-israelí», presenta una detallada y accesible guía sobre uno de los conflictos más complejos y prolongados del mundo contemporáneo. Brieger explica que el conflicto tiene sus orígenes en la coexistencia de dos pueblos, palestinos e israelíes, que reclaman el mismo territorio como propio. Los israelíes basan su reivindicación en derechos históricos y religiosos, mientras que los palestinos sostienen que han habitado esas tierras por siglos. Brieger subraya que la solución del conflicto requiere reconocer los derechos y aspiraciones de ambos pueblos, y aboga por un enfoque basado en el entendimiento y el diálogo.

Por ejemplo, la influencia histórica de actores como el Imperialismo Soviético, su brazo secreto la KGB, su títere caribeño Fidel Castro y Cuba sometida como neocolonia, así como Irán, China y otros aliados han contribuido a moldear la percepción de Gaza, y cómo estas dinámicas fomentan un antiamericanismo que se disfraza de antiimperialismo, afectando especialmente a las jóvenes mentes en democracias con bajo adoctrinamiento sistemático como la estadounidense.

El papel de la KGB soviética fue crucial para crear y promover movimientos ideológicos como la Teología de la Liberación, que buscaba debilitar la influencia de la Iglesia Católica en América Latina. Este movimiento, que se presentaba como una opción por los pobres, estaba impregnado de ideología marxista. Era similar a otros movimientos, como los que le dan apoyo a la causa palestina.

Gracias a los disidentes que se opusieron al imperialismo soviético Ion Mihai Pacepa, Vladimir Bukovsky y Milovan Djilas entre otros, se fue revelando como la KGB fomentó estos movimientos para desestabilizar a los países occidentales y expandir la influencia soviética. La KGB apoyó y entrenó a Yasser Arafat como un terrorista, y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), utilizándolos para promover la narrativa soviética y manipular la opinión pública mundial. Esta estrategia buscaba debilitar a Estados Unidos y sus aliados, presentando a la URSS como defensora de los oprimidos.

Según Ion Mihai Pacepa, el oficial de inteligencia de mayor rango que desertó del bloque soviético, Arafat fue un importante operativo encubierto para la KGB. Pacepa afirma que, durante la década de 1970, cuando era jefe de inteligencia de Rumania, proporcionó a Arafat alrededor de $200,000 en efectivo lavado cada mes y envió dos aviones de carga a Beirut cada semana con uniformes y suministros.

Según el archivo personal de la KGB sobre Arafat que Pacepa recibió, Arafat era un burgués egipcio convertido en un marxista devoto por la inteligencia extranjera de la KGB. La KGB lo entrenó en su escuela de operaciones especiales Balashikha, al este de Moscú, y a mediados de la década de 1960 decidió prepararlo como el futuro líder de la OLP. La KGB destruyó los registros oficiales del nacimiento de Arafat en El Cairo, reemplazándolos con documentos ficticios que decían que había nacido en Jerusalén y, por lo tanto, era palestino de nacimiento.

La KGB también trabajó en el folleto de cuatro páginas de Arafat llamado «Falastinuna» (Nuestra Palestina), convirtiéndolo en una revista mensual de 48 páginas para la organización terrorista palestina al-Fatah. Arafat había liderado al-Fatah desde 1957. Después de la Guerra Árabe-Israelí de Seis Días en 1967, Moscú logró que Arafat fuera nombrado presidente de la OLP.

En 1969, la KGB pidió a Arafat que declarara la guerra al «imperial-sionismo» estadounidense durante la primera cumbre de la Internacional Terrorista Negra, una organización pro-palestina neo-fascista financiada por la KGB y Muammar Gaddafi de Libia. En marzo de 1978, Pacepa llevó en secreto a Arafat a Bucarest para recibir instrucciones finales sobre cómo comportarse en Washington. Según Pacepa, Ceausescu le dijo a Arafat: «Simplemente tienes que seguir fingiendo que romperás con el terrorismo y que reconocerás a Israel, una y otra vez».

Los documentos de la KGB obtenidos por Vladimir Bukovsky muestran que la Unión Soviética llevó a cabo operaciones de influencia para apoyar a los militantes palestinos, a los revolucionarios latinoamericanos e incluso a movimientos como el Black Panther de Estados Unidos.

La KGB desempeñó un papel fundamental en la política internacional durante la Guerra Fría, promoviendo movimientos revolucionarios, antirracistas, y manipulando la opinión pública occidental. Al mantener relaciones secretas con varios grupos y movimientos, incluyendo el Partido Comunista de Estados Unidos (CPUSA) y el Frente Popular para la Liberación de Palestina (PFLP). Estas relaciones incluían el suministro de armas y otros equipos para llevar a cabo ataques terroristas contra Israel y otros objetivos occidentales.

Según los documentos de la KGB obtenidos por Bukovsky, lo que ahora llamamos “antirracismo” comenzó como una política e influencia del partido comunista hace más de medio siglo. La KGB intervino mediante la radicalización de movimientos antirracistas en Estados Unidos, como los Panteras Negras, a través del CPUSA, con el objetivo de desestabilizar la sociedad estadounidense y distraer a la administración de Nixon. Angela Davis, miembro del CPUSA, se convirtió en una figura prominente en este movimiento después de que las armas que compró cayeran en manos de Jonathan Jackson, el hermano de 17 años de George Jackson, un miembro encarcelado de los Panteras Negras.

Siempre me ha preocupado, como aun teniendo evidencias irrefutables de los daños a la humanidad causados por la ideología del odio, además de las evidencias históricas y empíricas cómo la intelectualidad, en particular la del lado izquierdo del espectro político, continúa siendo tan hipócrita y cómplice.

«Canjearon un hooligan (rebelde, brabucón) por un tal Luis Corvalán. ¿Cómo encontrar una perra (puta) para cambiarla por Ilyich (Brézhnev)?» —Vadim Delaunay

Agradezco mucho y siempre, a los hombres como Vladimir Bukovsky (30 de diciembre de 1942 – 27 de octubre de 2019) quien pasó un total de doce años en los hospitales psiquiátricos, campos de trabajo forzoso (Gulag) y prisiones de la Unión Soviética durante el gobierno de Brezhnev, haber destapado lo evidente de la crueldad de estos regímenes, ahogados por la inhumana propaganda, y la complicidad de sus acólitos en occidente. Bukovsky es considerado el primer disidente en denunciar con evidencias el uso de la psiquiatría para torturas por razones político-ideológicas en la Unión Soviética.

«Las huellas de la KGB en la elección de Salvador Allende en 1970, y posteriormente en su gobierno, están detalladas en el Archivo Mitrokhin -actualmente en el Centro de Archivos Churchill.»

Por cierto, que su canje por Luis Corvalán máximo líder comunista chileno (años 60 a 80), fue un acontecimiento a destacar no solo durante la Guerra Fría. Y el aparente olvido como notable hecho histórico obedece en parte a evidenciar cómo repercutió la legitimación de la “vía pacífica” para la conquista del socialismo, por Nikita Kruschev como nuevo secretario general del PCUS y las relaciones con el régimen de Salvador Allende. Dando continuidad al Imperialismo Soviético y su “nueva” pero marcadamente agresiva estrategia de intervención en los llamados países del Tercer Mundo.

«…El clímax de esa política fue la instalación en Cuba de 40 mil soldados rusos y 150 ojivas nucleares, en 1962. (…) el gobierno de Allende no cumplía con el principio básico de la revolución formulado por Lenin: la destrucción del aparato del Estado…»

En definitiva, la KGB (Comité para la Seguridad del Estado) del imperialismo soviético, y hoy la del Imperialismo Totalitario (Servicio Federal de Seguridad, FSB acrónimo ruso ФСБ) utiliza propaganda y financia publicaciones y medios de comunicación en Occidente para influir en la opinión pública, promoviendo agendas antiestadounidenses y pro-soviéticas. Estas operaciones subrayan cómo Imperialismo Totalitario explota causas legítimas para sus propios fines ideológicos y políticos, afectando profundamente las dinámicas sociopolíticas de diversas regiones del mundo.

Continuando con el texto de Carla, notamos que también apela a la autoridad moral al comparar injusticias históricas con eventos actuales, como las protestas contra la guerra de Vietnam o el Apartheid. Aunque estas comparaciones pueden ser válidas para ilustrar patrones históricos, utilizarlas en este conflicto es claramente engañoso dado que las circunstancias y contextos no son equivalentes.

La argumentación esgrimida en el periódico “El País”, no resiste el más mínimo análisis lógico, y cae de inmediato en las bochornosas y nefasta para las víctimas falsas equivalencias (como comparar la intervención en protestas bajo democracias con actos de persecución y tortura política de regímenes totalitarios como el Castrista).

Dejando así en bandejas de plata facundia para la bazofia propagandista castrista y sus ecos, que por un lado lavan la cara a las atrocidades de la castrokracia, con presos políticos a los que por protestar les caen 20 años, mientras que ninguno de los estudiantes pro-palestinos irá a presión, ni siquiera tendrán cargos más allá aquellos devenidos por los destrozos materiales que haya causado, si acaso. Al mismo tiempo que encumbra al totalitarismo en Cuba equiparándolo falsamente con la impresionante democracia estadounidense. ¿Sabían ustedes que bajo el castrismo hay personas con 12 años de prisión por romper un cristal?

«Los estudiantes detenidos en el campus serán objeto de «procedimientos disciplinarios» —según la universidad— pero «no de medidas legales».»

Esto nos conduce a la falta de análisis del marco legal y los derechos constitucionales que amparan tanto las acciones de los estudiantes como las respuestas de las autoridades. Lo que lógicamente incluye no solo el derecho a la protesta sino las limitaciones legales cuando estas afectan el orden público y los derechos de los otros.

«El Departamento de Policía de la Universidad de Indiana continúa apoyando las protestas pacíficas en el campus que siguen la política universitaria», decía el comunicado de la policía

Pasen por las celdas políticas de los castros y pregúntenle a la joven madre cubana Mayelín Rodríguez Prado, sentenciada a 15 años de prisión, si lo único que hizo fue transmitir las protestas (acusada de “propaganda enemiga de carácter continuado” y “sedición”) de agosto de 2022 en Nuevitas, un municipio de la provincia de Camagüey. Solo por mencionar uno de los más de mil presos políticos actuales, y recordad los más de 60 años encarcelando a inocentes.

«El Tribunal Municipal de Camagüey sentenció a finales de abril con penas de hasta 15 años de cárcel por delitos como sedición y propaganda enemiga a 13 personas -tres mujeres y 10 hombres- que participaron en las protestas antigubernamentales de agosto de 2022 en Nuevitas, un municipio de la provincia de Camagüey»

Lo penoso aquí es que la inescrupulosa propaganda del periodismo servil y sumiso a la dinastía castro, el único permitido en la isla cárcel por demás, utilizara su retorcida retórica para justificar lo injustificable como encarcelar por motivos políticos alegando “desorden público”. Y aunque son relativamente fáciles de desenmascarar, el bulo, el mito que generan sique calando interna e internacionalmente en contra de la libertad de nuestro pueblo.

«El gran enemigo de la verdad a menudo no es la mentira, —deliberada, artificial y deshonesta, —sino el mito, persistente, persuasivo y poco realista.»

“The great enemy of truth is very often not the lie —deliberate, contrived and dishonest— but the myth, persistent, persuasive and unrealistic.”

En este sentido, se refleja la parcialización a la izquierda critica acérrima de lo “Yankee” dado que tampoco el artículo de opinión nos ofrecer una narrativa alternativa que considere las responsabilidades y los deberes de los estudiantes, así como las complejidades de administrar una gran institución educativa durante períodos de tensión política y social. Como por ejemplo el principio legal de «tiempo, lugar y manera» que en Estados Unidos guía las restricciones permitidas a la libertad de expresión bajo la Primera Enmienda. Este principio busca equilibrar la libertad de expresión con la necesidad de mantener el orden y respetar los derechos de los demás.

Las encuestas de opinión pública también proporcionan información valiosa sobre las percepciones del conflicto. Las encuestas de Gallup indican que la opinión pública estadounidense está dividida, con un 55% de los estadounidenses desaprobando la acción militar de Israel en Gaza y un 36% aprobándola. Entre los votantes republicanos, la mayoría aún apoya la guerra en Gaza. Por otro lado, las encuestas del Israel Democracy Institute muestran que la mayoría de los israelíes desaprueba la campaña militar en Gaza, aunque aún apoyan un enfoque militar agresivo, incluida la limitación de la ayuda humanitaria a los palestinos. Estos datos resaltan las diferencias en las percepciones internas y externas del conflicto.

«El respeto a la libertad y al pensamiento ajeno, aun del ente más infeliz, es mi fanatismo: si muero, o me matan, será por eso.» —José Martí

Poniendo los puntos en las íes, los parches antes de que aparezcan los huecos, aclaro modestamente ser, ante todo, amante de la verdad, para cual se necesita, sobre todo, libertad de expresión, y su sucedáneo la libertad de prensa. Al punto que la frase que me guía es la del paladín del izquierdismo en el corazón de América, probablemente el miembro de la «Intelligentsia» que más daño le ha hecho a la democracia estadounidense:

“If you believe in freedom of speech, you believe in freedom of speech for views you don’t like. Goebbels was in favor of freedom of speech for views he liked. So was Stalin. If you’re in favor of freedom of speech, that means you’re in favor of freedom of speech precisely for views you despise. Otherwise, you’re not in favor of freedom of speech.” —Noam Chomsky, interview included in Manufacturing Consent

«Si crees en la libertad de expresión, crees en la libertad de expresión para las opiniones que no te gustan. Goebbels estaba a favor de la libertad de expresión para las opiniones que le gustaban. Lo mismo sucedía con Stalin. Si estás a favor de la libertad de expresión, eso significa que estás a favor de la libertad de expresión precisamente para las opiniones que desprecias. De lo contrario, no estás a favor de la libertad de expresión.» —Noam Chomsky, entrevista incluida en Manufacturing Consent.

A fin de cuentas, y recordando al colimador del izquierdismo el periodista y escritor venezolano Carlos Rangel en Del Buen Salvaje al Buen Revolucionario:

«¿de dónde la hemos aprendido sino de las críticas que los norteamericanos se hacen a sí mismos? ¿Y no es tristemente obvio que al repetidas con aire de justos, estamos evadiendo hacernos a nuestra vez las críticas que nosotros merecemos?»

El problema de Chomsky es del “utópico hypocrĭtas” que critica la realidad sobre la base de sus oníricos delirios. Reflejo directo de haber disfrutado de todas las libertades posibles, algo que resulta imposible bajo los regímenes totalitarios a donde abocan todos sus distópicos sistemas. Otra materialización de este problema es por ejemplo “Residente” (René Pérez Joglar), que predica y pretende un izquierdismo sin dejar de residir en la democracia norteamericana.

«Me gustaría agradecerle (a Chávez) por las amables y generosas palabras. Dijo que escribo sobre la paz y critico las barreras a la paz; y eso es fácil. Lo que es más difícil es crear un mundo mejor, no hablar de ello. Y lo más emocionante de mi última visita a Venezuela es que puedo ver cómo se está creando un mundo mejor y luego puedo hablar con la persona que está inspirando.» —Noam Chomsky (y Chávez se reúne en Miraflores Caracas Venezuela).

Chomsky ha sido utilizado como fertilizante para el «evergreening socialista», ocultado por los Castros, por sus alegaciones críticas de que no existió “socialismo caribeño”, pero rescatado por el azufre de su fanático prodigo Hugo Chávez cuando enamorado del “nuevo proyecto” “se fue con la de trapo” y apoyó otro infame totalitarismo Narco-Castro-Chavista.

«Las transformaciones que está haciendo Venezuela hacia la creación de otro modelo socioeconómico podrían tener un impacto global si estos proyectos se llevan a cabo con éxito.» —Noam Chomsky

Aunque no se le puede negar cierta coherencia a Chomsky cuando finalmente ha criticado a Chávez por acumular demasiado poder en sus propias manos y realizar un “asalto” a la democracia en Venezuela.  

«En cualquier lugar de América Latina existe una patológica amenaza potencial del caudillismo [autoritarismo] y hay que protegerse contra ella. No estoy seguro de si en Venezuela ha ido demasiado lejos en esa dirección, pero creo que tal vez sí. Se ha desarrollado una tendencia hacia la centralización del poder en el ejecutivo, lo cual no creo que sea un desarrollo saludable.» —Noam Chomsky

El problema de Chomsky es que forma parte de esa «Intelligentsia» que continúa viviendo del opio de los intelectuales, navegando en el de los “likes”, sumidos en una arrogancia intelectual que niega toda evidencia histórica y empírica acumulada, con artificios ilusorios, a pesar de habitar siempre en el fracaso práctico. Intelectuales que como de costumbre parecen olvidar que no bastan las buenas intenciones, si se parte de malas ideas se terminará después de tanto nadar, ahogándose una y otra vez en la orilla.

La crítica de las ideas y políticas existentes es crucial para el progreso y la mejora de la sociedad, pero también es importante recordar que las buenas intenciones deben ir acompañadas de ideas sólidas y viables, de posibles soluciones éticas.

En este sentido amerita la pena resaltar la importancia en el análisis de conflictos culturales y políticos que tiene reparar éticamente en las consecuencias y repercusiones, no solo, inmediatas, mediatas, sino en las tardías, en las de más largo plazo. En «Intellectuals and Race«, por ejemplo, Sowell aborda cómo las decisiones basadas en presiones políticas pueden llevar a consecuencias no intencionadas que a menudo perjudican a aquellos que se supone deben ayudar. Debemos ser harto críticos con la eficacia del activismo que busca cambios radicales sin considerar los procesos democráticos o institucionales existentes. Tal como profundiza en «A Conflict of Visions«, donde Sowell explora cómo diferentes visiones ideológicas moldean nuestras percepciones de la justicia y la política.

A todas luces el Flautista de Trier (Karl Heinrich Marx) con la ayuda de su patrocinador OnlyDaddyFan (Friedrich Engels) solo lanzó el borrador de la partitura, para que directores de orquetas como Lenin, Trotski, Mao, o Stalin, Castro, y Chávez dieran lo mejor de sí, que siempre ha sido lo peor para los otros.

«Siempre fui feliz de tocar el segundo violín de un primer violín tan espléndido como Marx» —Friedrich Engels

La permisividad de las universidades y otras instituciones hacia las políticas de cancelación, el imperio de lo políticamente correcto, la «ortodoxia identitaria«, el fundamentalismo ideológico, la intolerancia social, la neolengua y el culto al wokismo y los llamados movimientos por la “justicia social” ha contribuido a la formación de una “mente mimada” en Estados Unidos dentro de una “generación de cristal”.

Esta generación, influenciada por una agenda ideológica específica, ahora se vuelve en contra de las propias instituciones que inicialmente fomentaron esos valores. Al permitir estas dinámicas, se ha facilitado el uso inverso de reclamos legítimos, utilizando la retórica totalitaria para apoyar a los pro-palestinos y socavar principios fundamentales como la neutralidad académica y la democracia en sí misma.

De esta forma, se entra en un círculo vicioso de autodestrucción de la institucionalidad, atacando el sustento de la credibilidad de la democracia. Este fenómeno refleja una compleja interacción entre ideología, política y educación, evidenciando cómo la manipulación de argumentos de «justicia social» puede distorsionar y debilitar las bases de las instituciones democráticas, poniendo en riesgo su integridad y funcionamiento.

He aquí, lo que por mucho, ha sido mi mayor preocupación al leer este artículo y al mismo tiempo la motivación para escribir esta respuesta para destacar uno de los puntos críticos en el debate sobre la libertad de expresión y el activismo en las universidades (no solo las estadounidenses), y me refiero a cómo la manipulación de reclamos legítimos destinándolos para fines políticos, pueden socavar principios fundamentales como la neutralidad académica y hasta la democracia. Este fenómeno de usar argumentos «woke» o de “justicia social” de manera inversa para apoyar agendas específicas refleja una compleja interacción entre ideología, política y educación.

«¡Oh, no! Extremistas “woke” adoctrinados destruyen el centro de adoctrinamiento de extremistas “woke”(…) «No lo vimos venir», dijo un funcionario. «Después de pasar décadas lavando el cerebro a gente joven e impresionable para convertirla en revolucionarios volátiles y salvajes, nos sorprendió verlos desatar tal volatilidad y salvajismo mientras intentaban lanzar una revolución. Ojalá hubiera habido señales de advertencia en el camino». (…) «Le debo todo lo que soy a este lugar», gritó un manifestante mientras lanzaba un cóctel molotov improvisado por la ventana del edificio administrativo. «Nunca podría haberme convertido en la persona enojada, destructiva y violenta que soy sin la educación que recibí aquí. Mientras estés aquí, ¿puedes ayudarme a prender fuego al lugar?«»

Ciertamente las universidades han sido históricamente espacios de debate intenso y evolución de ideas. Pero en las últimas décadas, muchas de estas instituciones han adoptado y promovido activamente políticas que abogan por la inclusión y la diversidad, alineadas con lo que se ha denominado ideología «woke». Este enfoque a menudo ha incluido prácticas como la corrección política y la cultura de la cancelación, que, aunque originalmente pudieron haber tenido la intención de proteger a las minorías y promover la equidad, han demostrado ser formas de adoctrinamiento y supresión de la libertad de expresión.

Esto podría considerarse como una especie de “Paradoja de Autodestrucción”, sobre la dinámica entre las instituciones educativas, como la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), y los movimientos ideológicos contemporáneos, que refleja una complejidad significativa en el ámbito de la educación superior y la política cultural.

Una paradoja donde las universidades parecen contradecir las ideologías que inicialmente promovieron y apoyaron, reflejando una tensión entre la teoría educativa y la práctica administrativa. Y lo que estamos presenciando es como estas mismas instituciones que fomentan ideologías “progresistas” o radicales son también las que, al enfrentar las nefastas consecuencias prácticas de estas ideologías, parecieran recurrir a medidas “autoritarias” o “censuradoras” para mantener el orden y la reputación.

Problemática que por décadas Thomas Sowell ha analizado profundamente en sus obras sobre educación y sociedad. Por ejemplo, en «Inside American Education«, Sowell critica cómo las universidades han priorizado agendas políticas y sociales por encima de la educación liberal-libertaria en el sentido clásico, que valora el debate abierto y la exploración de diversas perspectivas.

Según Sowell, este fallo sistémico en la protección y promoción de las libertades fundamentales se manifiesta en una tendencia hacia la conformidad ideológica y la supresión de la diversidad de pensamiento. Esta situación no solo limita la libertad académica, sino que también socava la preparación de los estudiantes para enfrentar el mundo real, fomentando una cultura de fragilidad e intolerancia a las diferencias de opinión. Lógicamente este fenómeno se ha extendido globalmente.

El Consejo de Seguridad de la ONU ha adoptado varias resoluciones sobre el conflicto Israel-Gaza, incluyendo la Resolución 2728, que exige un alto el fuego inmediato y la liberación de rehenes. Esta resolución fue aprobada por 14 miembros, con Estados Unidos absteniéndose de votar. Desde 1945, 36 resoluciones relacionadas con Israel-Palestina han sido vetadas, 34 de ellas por Estados Unidos. Estos patrones de votación reflejan las dinámicas geopolíticas y las alianzas internacionales que afectan las decisiones sobre el conflicto.

El impacto económico del conflicto también es significativo. Un informe del Banco Mundial de 2018 destaca que la economía de Gaza está en caída libre, con un crecimiento negativo del 6% en el primer trimestre de 2018. Factores como la reducción de pagos por parte de la Autoridad Palestina y el fin del programa de ayuda de EE.UU. han contribuido a esta situación. Estos datos ilustran cómo las condiciones económicas pueden influir en la estabilidad regional y la retórica política.

La narrativa postmoderna y las críticas a la cultura occidental, junto con la propaganda palestina, han influido en la percepción de los conflictos actuales en las universidades. Según el análisis en el artículo «De mayo de 1968 a mayo de 2024: Gaza es el nuevo Vietnam en las universidades de EE.UU.» que compara las protestas estudiantiles actuales en Estados Unidos contra la guerra en Gaza con las manifestaciones de 1968 contra la guerra de Vietnam. Destaca cómo movimientos progresistas y de izquierda apoyan a grupos propalestinos y a Hamás, a menudo con un carácter antisemita.

«Aquí en España, uno de los autores que ha retratado este fenómeno procedente del otro lado del Atlántico pero que representa, cada vez más, un riesgo para Europa es el periodista Ricardo Dudda. En su libro, La verdad de la tribu: la corrección política y sus enemigos (Editorial Deusto), explica cómo las Universidades en Estados Unidos han vivido un proceso de infantilización creando «safe spaces» (espacios seguros) para que los estudiantes se puedan poner a resguardo si no les gusta lo que oyen. O cómo las disciplinas constructivistas (como la ideología de género o racial) dominan el debate académico sin apenas espacio para la neurociencia o la psicología evolucionista

Se ha venido utilizando el término más general de «generaciones de cristal» en alusión a jóvenes que, educados en este entorno, se muestran incapaces de manejar críticas o enfrentar adversidades sin recurrir a la censura o la protección institucional. Sowell argumenta que este tipo de educación promueve la victimización y desalienta la resiliencia y la autonomía personal, aspectos cruciales para el desarrollo individual y el progreso social.

En la misma dirección, hace menos de una década (septiembre 2015), en el ensayo titulado «La mimada mente americana» publicado en The Atlantic, y escrito por Greg Lukianoff y Jonathan Haidt, salían a la luz pública el análisis de las consecuencias de la sobreprotección en los estudiantes universitarios norteamericanos desde el punto de vista de la psicología.

El artículo devenido en recomendado libro, “The Coddling of the American Mind How Good Intentions and Bad Ideas Are Setting Up a Generation for Failure”, destaca los efectos negativos de los nuevos métodos y medios de censura y cómo la sobreprotección puede tener un impacto perjudicial no solo en la educación sino también en la salud mental de los estudiantes. Los autores argumentaron que los estudiantes están exigiendo cada vez más protección contra palabras e ideas que no les gustan por temor a causar “sufrimiento”, lo que está creando un ambiente académico donde las palabras, ideas y temas que podrían causar malestar o generar ofensas están siendo eliminados. Esta sobreprotección está limitando la capacidad de los estudiantes para desarrollar sus propias habilidades y funcionar correctamente en el mundo. Los autores sostienen además que esa autocensura puede tener un impacto perjudicial en la salud mental de los estudiantes.

«Parece que la luz de la razón estuviera paulatinamente cediendo terreno al llamado «razonamiento emocional» (emotional reasoning) que David D. Burn define en su libro Feeling Good como la asunción de que «tus emociones negativas reflejan necesariamente cómo las cosas son: ‘Lo siento, luego debe ser verdad’». Otros autores también lo definen como dejar a los sentimientos que guíen nuestras interpretaciones de la realidad. Esta filosofía de tintes jipilongos y buenrollistas es en realidad un arma de doble filo.»

«El razonamiento emocional domina muchos de los debates y discusiones en los campus. La queja de que las palabras de alguien son «ofensivas» no es simplemente una mera expresión del sentimiento subjetivo de ofensa. Es, más bien, una acusación pública de que el que habla ha hecho algo objetivamente mal. Es una exigencia para que quien ha hablado pida disculpas por ofender o sea castigado por alguna de las autoridades. Siempre ha habido gente que cree que tiene el derecho a no ser ofendida. De todos modos, a lo largo de la historia de Estados Unidos […] los radicales han empujado los límites y se han burlado de las sensibilidades dominantes. Sin embargo, en algún momento de los 80, los campus universitarios empezaron a centrarse en prevenir el discurso ofensivo, especialmente cualquier mensaje que pudiera dañar a las mujeres o a las minorías. El sentimiento y la intensión que sostenía esta meta resultaba loable, pero muy pronto empezó a producir resultados absurdos.» Greg Lukianoff y Jonathan Haidt

Los autores, Greg Lukianoff y Jonathan Haidt, proponen varias soluciones para abordar los problemas de la sobreprotección y la censura en las universidades. En las que además de promover la libertad de expresión, la educación sobre la resiliencia emocional se instó a las universidades a revisar sus políticas para asegurarse de que no están promoviendo inadvertidamente un ambiente de censura o sobreprotección.

«el mayor propósito de este nuevo centro es «recuperar la misión de la búsqueda de la verdad». Kanelos, que ha dejado su cargo como presidente del St. John’s College de Annapolis para fundar la Universidad de Austin, alerta de que «la educación superior podría ser la institución más fracturada de todas» en Estados Unidos.»

En ese rumbo ha ido la crítica de Sowell como un llamado a reconsiderar los principios fundamentales de la educación superior y a restablecer el compromiso con un diálogo abierto y riguroso, donde las diferentes perspectivas puedan ser exploradas y debatidas de manera constructiva y libre, sin temor a la censura o la represalia. Esto no solo beneficiaría la calidad de la educación, sino que también fortalecería las bases de una sociedad democrática.

Es está la legítima denuncia de como la universidad, supuestamente un bastión de libre intercambio de ideas y discusión crítica “ha fallado una vez más” pero no al “estudiante woke” como pregona Carla en El País, sino en su papel al plegarse a presiones externas e internas que amenazan con socavar los principios básicos de expresión y autonomía individual. En lugar de servir como un foro abierto para el debate y la exploración intelectual, muchas universidades se han convertido en arenas de censura selectiva y de imposición ideológica, donde solo ciertas perspectivas son permitidas mientras que otras son reprimidas bajo el pretexto de mantener la orden o proteger sensibilidades.

Harto denunciado ya como élites de la ideología del oído (y su Imperialismo Totalitario), autoproclamadas creen tener tanto la sabiduría como el derecho de dirigir la vida de otros, ignorando las consecuencias adversas de sus acciones.

La utilización de causas legítimas para fines ideológicos o políticos subraya la vulnerabilidad de las democracias abiertas a la manipulación de la información. La propaganda y la desinformación no solo distorsionan la realidad, sino que también erosionan la confianza en las instituciones democráticas y fomentan la polarización.

Los informes de organizaciones de derechos humanos, como Human Rights Watch y Amnistía Internacional, documentan violaciones de derechos humanos en el conflicto. Human Rights Watch señala que los estados y grupos armados están rompiendo las reglas de la guerra, y Amnistía Internacional destaca la persistencia de crisis humanitarias. Estos informes subrayan la importancia de abordar las violaciones de derechos humanos en cualquier análisis del conflicto.

Para mitigar estos riesgos, es crucial promover la alfabetización mediática, fomentar el pensamiento crítico y defender la integridad de las instituciones democráticas. Las universidades deben mantener su compromiso con la neutralidad y el libre intercambio de ideas, resistiendo los intentos de manipulación ideológica tanto internos como externos.

Carla utiliza su experiencia en Cuba para establecer una base emocional y credibilidad al discutir la libertad de expresión. Esta técnica puede ser eficaz para conectar con el lector, pero consciente o no, su parcialidad lejos de ser crítica constructiva a la democracia, paradójicamente es suministro para su ataque por parte del totalitarismo internacional.

Carla recurre e incurre en el «razonamiento emocional» (emotional reasoning), el adolescentismo político presentándonos a “amigos” de causa que según ellos están sufriendo la censura administrativa. Pero dentro del amasijo de cuerdas y tendones se le ha olvidado mencionar a otros presentes.

Tampoco parece haberse topado con el semillero de sentimientos anti-judíos y pro-Hamas con profunda intimidación antisemita en el que se han convertido el núcleo de estas protestas, ignorando cómo comenzó la escalada con la agresión del grupo terrorista internacional Hamas. Pudo habernos presentado el caso de sombríos personajes como Khymani James, un destacado activista estudiantil de la Universidad de Columbia y portavoz de «Columbia Apartheid-Divest». Quien expresó su creencia de que los «sionistas no merecen vivir» y sugirió que la gente debería alegrarse de la muerte de los sionistas de la misma manera que celebraron la muerte de Hitler.

Al parecer tampoco ha visto a los miembros de la organización anticapitalista, antiestadounidense y neo-marxista Black Lives Matter (BLM), que dice “promover” la ideología “anti-racista”, pero ha expresado su apoyo explícito no solo al grupo terrorista Hamas, sino los regímenes totalitarios de la región, como el de Cuba, y Venezuela. Movimiento explícitamente neo-marxista como el movimiento de “Liberación Palestina” con claros y denunciados orígenes en el apoyo clandestino del KGB soviético, y laos directos con la castrokracia y su cruenta dictadura.

También le podemos presentar a Manolo De Los Santos conocido por ser un activista y organizador radical con profundas conexiones con la Cuba Castro-Comunista. Descrito como anticapitalista, neo-marxista y antiestadounidense. Es el director ejecutivo de The People’s Forum (TPF), una organización con vínculos al Partido Comunista Chino y financiada por el socialista Neville Roy Singham. De Los Santos ha sido una figura clave en las protestas anti-Israel en la Universidad de Columbia, promoviendo tácticas agresivas similares a las protestas de BLM de 2020 y adoptando una retórica fuerte contra el sionismo, buscando desafiar las normas políticas en Estados Unidos.

«Los resultados de la investigación de ADN coinciden con lo expuesto en un reciente informe dominical publicado por el New York Post, el cual reveló que una organización radical con sede en la ciudad de Nueva York, conocida como The People’s Forum, familiarizó a los activistas anti-Israel con las técnicas de protesta de Black Lives Matter justo horas antes de que irrumpieran en Hamilton Hall, en la Universidad de Columbia, y que el grupo fue incitado por Manolo De Los Santos, un activista radical con profundas conexiones con la Cuba comunista

«Manolo de los Santos, co-director ejecutivo del Foro del Pueblo y organizador de la delegación, comentó que «Como jóvenes líderes en los Estados Unidos queremos afirmar nuestro derecho a aprender, intercambiar y construir con el pueblo cubano que vive bajo sanciones crueles y se mantiene en la lista de Patrocinadores Estatales del Terrorismo sin ninguna razón creíble»»

Grupos de activistas en Estado Unidos que forman parte de la Red Nacional con Cuba (NNOC, por su siglas en inglés) | Gráfica de ADN América con datos de NNOC.

Finalmente, tampoco podemos descartar que alguno de los más de 300 activistas que se reunieron en 2023 con la castrokracia y sus vasallos, adoctrinándose en el odio, ignorando a los presos políticos o el sufrimiento de más de seis décadas del pueblo cubano. Ninguno de ellos se preguntó nada más allá del guion prescrito y el viaje dirigido restringidamente a los pocos lugares que aun aparentan normalidad en una isla agonizante.

«Las pruebas que vinculan a empleados de la UNRWA con el grupo terrorista son abrumadoras, lo que deja al organismo al borde de la desintegración. El detalle de las acusaciones»

A todo esto, y con el beneficio de la duda que se otorga en democracias, no sabemos cuántos de estos manifestantes son miembros activos de Hamas, o cualquier otra organización terrorista preparándose para cometer actos de terrorismo.

A modo de conclusión señalo que la manipulación ideológica del conflicto Israel-Gaza no solo adultera la comprensión de este con un impacto profundo en las democracias y los jóvenes, distorsionando la realidad, sino que también socava la integridad de las instituciones democráticas educativas y amenazando la neutralidad académica. Para proteger la democracia y la libertad de expresión, es esencial promover un análisis crítico y equilibrado de los conflictos globales, resistiendo la tentación de caer en narrativas simplistas y polarizadas. En última instancia, la defensa de la verdad y la libertad debe prevalecer sobre los intereses ideológicos y políticos.

Añado para que conste, que mi escrito no pretende, en ningún momento, disminuir la visibilidad de las atroces realidades de la guerra, donde la muerte de civiles inocentes, incluidos niños, deja una marca imborrable en nuestra conciencia colectiva. Tampoco busca limitar las sagradas libertades de prensa y expresión que son el corazón palpitante de toda sociedad democrática. Por el contrario, lo que verdaderamente me impulsa es la imperiosa necesidad que siento de evitar que los dilemas ético-morales sean utilizados como herramientas para socavar la democracia norteamericana. Es un llamado sincero a proteger los principios fundamentales que sostienen nuestra libertad y justicia, a asegurarnos de que, en medio del dolor y la tragedia, no seamos manipulados por narrativas que buscan desmantelar los pilares de nuestra convivencia democrática. Mi compromiso es con la verdad, con el respeto a las vidas perdidas, y con la defensa inquebrantable de las libertades que tanto valoramos.

Los documentos desclasificados de los Archivos Nacionales proporcionan una visión de las decisiones políticas basadas en interpretaciones históricas. Los Archivos del Estado de Israel, por ejemplo, han publicado documentos que revelan deliberaciones críticas antes de la guerra de Yom Kippur. Estos documentos ayudan a entender cómo las interpretaciones históricas pueden influir en las decisiones políticas actuales. La transparencia y el acceso a la información histórica son fundamentales para comprender y resolver conflictos actuales.

Este texto también está parcializado en la justa medida que pretende ser el contrapeso argumentativo del artículo que se critica. Podría beneficiarse de algunos equilibrios, pero a exprofeso y a modo personal… yo vengo de la misma dictadura militar, del mismo estado totalitario, solo por mi profesión se me impedía salir del país, prisionero en mi propia patria. No me representa ningún partido, ni los espectros políticos satisfacen mis ideales. Espantado de la Inteligentsia propagandística pero alejado de todo Macartismo (McCarthyism) me refugio en la patria de Martí, pero la otra la que sigue en la noche que no será eterna. Y de lo poco que he aprendido es a enfrentarme al dilema de tomar partido, conociendo los matices y evitando las dicotomías pero firme en saber que en última instancia hay que decidir de qué lado se vive mejor incluidas las virtudes morales y éticas… y que cultura me representa más.   

A Carla y a todos aquellos que aún no han escapado del pensamiento dicotómico emocional propio de las tribus totalitarias, les invito modestamente a que abracen la democracia americana en toda su complejidad y riqueza. Los Padres Fundadores de Estados Unidos, con sus defectos y virtudes, establecieron principios fundamentales que han permitido a la nación no solo sobrevivir, sino prosperar y evolucionar a lo largo de los siglos.

Thomas Jefferson, en la Declaración de Independencia, afirmó que «todos los hombres son creados iguales» y que poseen «derechos inalienables», entre ellos «la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad». Estas palabras no solo reflejan un ideal, sino un compromiso constante con la mejora y la justicia.

James Madison, en los Federalist Papers, enfatizó la importancia de una república equilibrada y de la división de poderes como un medio para prevenir la tiranía. Su visión de una sociedad donde se protejan las libertades individuales y se fomente el debate libre sigue siendo relevante hoy en día.

Y Abraham Lincoln, con su dedicación a la unión y la libertad, nos recordó que «una casa dividida contra sí misma no puede permanecer». Su liderazgo durante uno de los momentos más oscuros de la nación demuestra el poder de la democracia para superar incluso las pruebas más difíciles.

Amar a la democracia americana no significa ignorar sus fallos, sino reconocer su capacidad para la autocrítica, la corrección y la mejora continua. Involúcrense en el debate abierto, cuestionen con integridad, y defiendan siempre la libertad de expresión, pues es el cimiento sobre el cual se construye una sociedad verdaderamente libre y justa.

En lugar de adoptar una postura de victimización o de simplificación excesiva de los conflictos, es esencial fomentar un pensamiento crítico que aprecie la diversidad de opiniones y las complejidades inherentes a la realidad. Solo así se puede contribuir constructivamente al progreso de nuestras instituciones democráticas y a la justicia.

Cuentan que en la cultura Cherokee, existe una historia conocida como la “Leyenda de los Dos Lobos”. En esta leyenda, cada lobo representa una fuerza, nuestra propia fuerza en conflicto dentro de nosotros. En nuestro análisis, uno de estos lobos es el Totalitarismo, representado por Noam Chomsky, y el otro es la Libertad, representado por Thomas Sowell.

El lobo de Chomsky simboliza un enfoque más ideológico y utópico, a veces criticando la realidad sobre la base de oníricas teorías utópicas, a veces, las más, ignorando las consecuencias prácticas de sus ideas. Por otro lado, el lobo de Sowell representa un enfoque basado en el pragmatismo y el análisis empírico, enfatizando la importancia del pensamiento crítico, la evidencia histórica y el respeto por las instituciones democráticas.

En la leyenda, se nos recuerda que el lobo que alimentamos es el que crece. En este sentido, al alimentar el lobo de Sowell, podemos desarrollar una comprensión más equilibrada y constructiva de los problemas sociales y políticos. Al final, la elección es nuestra: ¿alimentaremos el lobo del totalitarismo o el de la libertad?

En mi caso, y por si no ha quedado bien claro, elijo “más Sowell (Thomas) y menos Chomsky (Noam)”.

Contrarrevolucionariamente, Gracias.

Miami, mayo de 2024.

Bibliografía

  1. Pinker S, Flier J. Gaza college protest ban. Boston Globe. 2024 Apr 29. Available from: https://www.bostonglobe.com/2024/04/29/opinion/gaza-college-protest-ban-steven-pinker-jeffrey-flier/
  2. Morales Á. Buenas intenciones y malas ideas. Omnes. Available from: https://omnesmag.com/firmas/buenas-intenciones-y-malas-ideas/
  3. Bukovsky V. Soviet archives. Available from: https://www.vladimirbukovsky.com/soviet-archives
  4. Bukovsky V. The Bukovsky archive. Available from: https://bukovsky-archive.com/
  5. Rodríguez J. La KGB y su influencia en Allende y en el gobierno de la UP. El Líbero. Available from: https://ellibero.cl/ensayos-asuntos-publicos/la-kgb-y-su-influencia-en-allende-y-en-el-gobierno-de-la-up/
  6. Villavicencio C. La Unión Soviética: El informe Andropov. La Tercera. Available from: https://especiales.latercera.com/22-dias-que-sacudieron-a-chile/la-union-sovietica-el-informe-andropov/
  7. France24. Un centenar de detenciones en una universidad de Boston, pero el movimiento de estudiantes propalestinos continúa en EE.UU. 2024 Apr 27. Available from: https://www.france24.com/es/ee-uu-y-canad%C3%A1/20240427-un-centenar-de-detenciones-en-una-universidad-de-boston-pero-el-movimiento-de-estudiantes-propalestinos-contin%C3%BAa-en-ee-uu
  8. Lista de prisioneros. Prisoners Defenders. Available from: https://lista.prisonersdefenders.org/
  9. DW. Cuba condena a 15 años a una joven que transmitió protestas. 2024. Available from: https://www.dw.com/es/cuba-condena-a-15-a%C3%B1os-a-una-joven-que-transmiti%C3%B3-protestas/a-68943819
  10. 14ymedio. Condenan a 15 años de prisión a una joven. 2024. Available from: https://www.14ymedio.com/cuba/condenan-15-anos-prision-joven_1_1101960.html
  11. 14ymedio. Pueblo de Nuevitas registra protesta en Cuba. 2024. Available from: https://www.14ymedio.com/cuba/pueblo-nuevitas-registra-protesta-cuba_1_1003438.html
  12. El Tiempo. Cuba: la joven sentenciada a 15 años de cárcel por protestar en contra del gobierno, ¿qué se sabe? 2024. Available from: https://www.eltiempo.com/mundo/latinoamerica/cuba-la-joven-sentenciada-a-15-anos-de-carcel-por-protestar-en-contra-del-gobierno-que-se-sabe-3339992
  13. The Guardian. Noam Chomsky y Hugo Chávez: democracia. 2011 Jul 3. Available from: https://www.theguardian.com/world/2011/jul/03/noam-chomsky-hugo-chavez-democracy
  14. BBC Mundo. Noticias. 2020 Nov 22. Available from: https://www.bbc.com/mundo/noticias-55022587
  15. The Objective. Universidad EE.UU. luchar censura woke. 2021 Nov 10. Available from: https://theobjective.com/further/espana/2021-11-10/universidad-eeuu-luchar-censura-woke/
  16. Lukianoff G, Haidt J. The coddling of the American mind. The Atlantic. 2015 Sep. Available from: https://www.theatlantic.com/magazine/archive/2015/09/the-coddling-of-the-american-mind/399356/
  17. Lukianoff G, Haidt J. The coddling of the American mind. Penguin Books. 2018. Available from: https://www.penguin.co.uk/books/305816/the-coddling-of-the-american-mind-by-lukianoff-jonathan-haidt-and-greg/9780141986302
  18. Pineda-Cabello A. La distopía de la corrección política norteamericana. Medium. Available from: https://antoniopinedacabello.medium.com/la-distop%C3%ADa-de-la-correcci%C3%B3n-pol%C3%ADtica-norteamericana-d098da524f3f
  19. Minding the Campus. Top of mind: Anti-Semitic protesters. 2024 May 2. Available from: https://www.mindingthecampus.org/2024/05/02/top-of-mind-anti-semitic-protesters/
  20. Politico. Biden condemns campus protest violence: No ‘right to cause chaos’. 2024 May 2. Available from: https://www.politico.com/news/2024/05/02/biden-condemns-campus-protest-culture-no-right-to-cause-chaos-00155710
  21. CSPAN. University Presidents testify on campus protests & antisemitism. 2024 May 24. Available from: https://archive.org/details/CSPAN_20240524_060000_University_Presidents_Testify_on_Campus_Protests__Antisemitism/start/5209/end/5269
  22. Telegraph. Pro-Palestine demonstrators ‘spat and spewed anti-Semitic remarks’ at UCL. 2024 May 5. Available from: https://www.telegraph.co.uk/news/2024/05/05/pro-palestine-allegedly-spat-and-spewed-anti-semitic-ucl/
  23. Minding the Campus. KGB documents show the secret history of Ibram X. Kendi’s antiracist movement. 2023 Oct 26. Available from: https://www.mindingthecampus.org/2023/10/26/kgb-documents-show-the-secret-link-between-anti-racists-and-palestinian-terrorists/
  24. ADN América. Activistas anti-Israel detrás de las protestas en la Universidad de Columbia. 2024. Available from: https://adnamerica.com/estados-unidos/activistas-anti-israel-detras-de-las-protestas-en-la-universidad-de-columbia
  25. NY Post. Radical anti-Israel nonprofit urged rampaging Columbia occupiers to recreate BLM summer of 2020 riots. 2024 May 5. Available from: https://nypost.com/2024/05/05/us-news/radical-anti-israel-nonprofit-urged-rampaging-columbia-occupiers-to-recreate-blm-summer-of-2020-riots/amp/
  26. People’s Forum. About staff. Available from: https://peoplesforum.org/about/staff/
  27. Politico. Pro-Palestinian protests at Columbia University funding donors. 2024 May 5. Available from: https://www.politico.com/news/2024/05/05/pro-palestinian-protests-columbia-university-funding-donors-00156135
  28. Infobae. Israel reveló las identidades y los puestos de 8 empleados de la ONU que participaron de la masacre de Hamas. 2024 Feb 25. Available from: https://www.infobae.com/america/mundo/2024/02/25/quienes-son-y-que-hicieron-israel-revelo-las-identidades-y-los-puestos-de-8-empleados-de-la-onu-que-participaron-de-la-masacre-de-hamas/
  29. Granma. President of Cuba talks with US solidarity leaders. 2023 May 2. Available from: https://en.granma.cu/cuba/2023-05-02/president-of-cuba-talks-with-us-solidarity-leaders
  30. Liberation News. Over 150 young leaders from the United States will travel to Cuba in solidarity. Available from: https://www.liberationnews.org/over-150-young-leaders-from-the-united-states-will-travel-to-cuba-in-solidarity/
  31. Jewish Virtual Library. Yasser Arafat’s KGB connections. Available from: https://www.jewishvirtuallibrary.org/yasser-arafat-s-kgb-connections
  32. El Confidencial. Doctrina woke: utopías y falsos profetas en EE.UU. 2021 May 6. Available from: https://www.elconfidencial.com/mundo/2021-05-06/doctrina-woke-utopias-falsos-profetas-eeuu-secta_3063875/
  33. El Confidencial. Doctrina woke III: vuelve la segregación racial a las escuelas de EE.UU. 2021 Apr 29. Available from: https://www.elconfidencial.com/mundo/2021-04-29/doctrina-woke-iii-vuelve-la-segregacion-racial-a-las-escuelas-de-eeuu_3052272/
  34. El Confidencial. Doctrina woke II. 2021 Apr 22. Available from: https://www.elconfidencial.com/mundo/2021-

04-22/doctrina-woke-ii_3043648/

  1. El Confidencial. Estados Unidos y la doctrina woke en campus universitarios. 2021 Apr 15. Available from: https://www.elconfidencial.com/mundo/2021-04-15/estados-unidos-doctrina-woke-campus-universitarios_3033540/
  2. Wikipedia. Woke. Available from: https://en.wikipedia.org/wiki/Woke
  3. Wikipedia. Woke. Available from: https://es.wikipedia.org/wiki/Woke
  4. Memo. Rationality: What it is, why it seems scarce, why it matters. Available from: https://www.memo.com.ar/cultura/rationality-what-it-is-why-it-seems-scarce-why-it-matters-pinker/
  5. The Objective. Profesores y la censura en la universidad. 2022 Nov 13. Available from: https://theobjective.com/espana/2022-11-13/profesores-censura-universidad/
  6. Vox. College professor afraid. 2015 Jun 3. Available from: https://www.vox.com/2015/6/3/8706323/college-professor-afraid
  7. Chronicle of Higher Education. The Israel-Hamas war and the battle over free speech. 2024 May. Available from: https://www.chronicle.com/package/the-israel-hamas-war-and-the-battle-over-free-speech?sra=true
  8. Chronicle of Higher Education. Is institutional neutrality catching on? Available from: https://www.chronicle.com/article/is-institutional-neutrality-catching-on?
  9. Stanford Review. The deception of Palestinian nationalism. Available from: https://stanfordreview.org/deception-palestinian-nationalism/
  10. Israel and Stuff. The KGB and the origins of the Palestinian narrative. Available from: https://www.israelandstuff.com/the-kgb-and-the-origins-of-the-palestinian-narrative
  11. Wikipedia. Falastinuna. Available from: https://en.wikipedia.org/wiki/Falastinuna
  12. Wikipedia. Chairman of the Palestine Liberation Organization. Available from: https://en.wikipedia.org/wiki/Chairman_of_the_Palestine_Liberation_Organization
  13. Medium. Violence suppression, not racial oppression. Available from: https://medium.com/@ghrosenb/violence-suppression-not-racial-oppression-0d7c4a311e75
  14. Wikipedia. 1978 South Lebanon conflict. Available from: https://en.wikipedia.org/wiki/1978_South_Lebanon_conflict
  15. Pacepa IM. Red horizons: The true story of Nicolae and Elena Ceaușescu’s crimes. Available from: https://www.amazon.com/Red-Horizons-Ceausescus-Lifestyle-Corruption/dp/0895267462
  16. Wikipedia. Yasser Arafat. Available from: https://en.wikipedia.org/wiki/Yasser_Arafat
  17. Foreign Policy Research Institute. Who is Yasir Arafat? Available from: https://www.fpri.org/article/2003/12/who-is-yasir-arafat/
  18. Wikipedia. Ion Mihai Pacepa. Available from: https://en.wikipedia.org/wiki/Ion_Mihai_Pacepa
  19. Wikipedia. Ion Mihai Pacepa. Available from: https://ro.wikipedia.org/wiki/Ion_Mihai_Pacepa
  20. Simple English Wikipedia. Ion Mihai Pacepa. Available from: https://simple.wikipedia.org/wiki/Ion_Mihai_Pacepa
  21. Wikipedia. Ion Mihai Pacepa. Available from: https://hu.wikipedia.org/wiki/Ion_Mihai_Pacepa
  22. Ynetnews. The KGB’s Middle East files: Palestinians in the service of. Available from: https://www.ynetnews.com/articles/0,7340,L-4874089,00.html
  23. Science. The KGB’s man Arafat. Available from: https://www.science.co.il/Arab-Israeli-conflict/articles/Pacepa-2003-09-27.php
  24. Fitzpatrick Informer. Palestinian leader Arafat was a KGB man. Available from: https://fitzinfo.net/forum/topic/palestinian-leader-arafat-was-a-kgb-man/
  25. myIslam.dk. Ion Mihai Pacepa: Yasser Arafat, The KGB’s Man. Available from: https://myislam.dk/articles/en/pacepa%20yasser-arafat-the-kgbs-man.php
  26. Britannica. Yasser Arafat: Biography, history, & facts. Available from: https://www.britannica.com/biography/Yasser-Arafat
  27. JSTOR. The successions of Yasir Arafat. Available from: https://www.jstor.org/stable/2538389
  28. Foreign Policy Research Institute. Arafat, the man who wanted too much. Available from: https://www.fpri.org/article/2004/11/arafat-man-wanted-much/
  29. Washington Institute for Near East Policy. Arafat’s troubled legacy: Failed leadership. Available from: https://www.washingtoninstitute.org/policy-analysis/arafats-troubled-legacy-failed-leadership
  30. United States Department of State. Foreign Relations of the United States, 1977–1980, Volume VIII, Arab-Israeli Dispute. Available from: https://history.state.gov/historicaldocuments/frus1977-80v08/d103
  31. Miller Center. April 2, 1917: Address to Congress requesting a declaration of war. Available from: https://millercenter.org/the-presidency/presidential-speeches/april-2-1917-address-congress-requesting-declaration-war
  32. Archive.org. Red horizons: The true story of Nicolae and Elena Ceaușescu’s crimes. Available from: https://archive.org/details/redhorizonstrues0000pace
  33. Goodreads. Red horizons: The true story of Nicolae and Elena Ceaușescu’s crimes. Available from: https://www.goodreads.com/book/show/127570.Red_Horizons
  34. Google Books. Red horizons: Chronicles of a communist spy chief. Available from: https://books.google.com/books/about/Red_Horizons.html?id=4qTeAAAAMAAJ
  35. Google Books. Red horizons: The true story of Nicolae and Elena Ceaușescu’s crimes. Available from: https://books.google.com/books/about/Red_Horizons.html?id=zQ7LSucBylAC
  36. Romania Insider. Old documents reveal Romanian dictator Ceaușescu helped broker the Israel-Egypt peace agreement of 1979. Available from: https://www.romania-insider.com/old-documents-reveal-romanian-dictator-ceausescu-helped-broker-the-israel-egypt-peace-agreement-of-1979
  37. Wilson Center. Communists and terrorists: Brothers in arms or allies of convenience? Available from: https://www.wilsoncenter.org/blog-post/communists-and-terrorists-brothers-arms-or-allies-convenience
  38. 972 Magazine. Independent commentary and news from Israel & Palestine. Available from: https://www.972mag.com/
  39. Wikipedia. Falastin Al Thawra. Available from: https://en.wikipedia.org/wiki/Falastin_Al_Thawra
  40. Peco Yeste M, Fernández Gómez M. El conflicto palestino-israelí. Madrid: Instituto de Estudios Internacionales y Europeos «Francisco de Vitoria», Escuela de Guerra del Ejército, Ministerio de Defensa; 2005. 125 p. Available from: https://www.elsevier.es/es-revista-el-consultor-veterinario-379-pdf-S0034977020300485
  41. Amnistía Internacional. El conflicto de Gaza: información sobre derecho aplicable, investigaciones y rendición de cuentas. Madrid: Editorial Amnistía Internacional; 2009. 30 p. Available from: https://www.amnesty.org/en/documents/mde15/007/2009/en/
  42. Brieger P. El conflicto palestino-israelí. 100 preguntas y respuestas. 1ª ed. Buenos Aires: Capital Intelectual; 2010. 76 p.
  43. Americans’ Views of the Israel-Hamas War | Pew Research Center. https://www.pewresearch.org/politics/2023/12/08/americans-views-of-the-israel-hamas-war/.
  44. Media coverage of the 2014 Gaza War – Wikipedia. https://en.wikipedia.org/wiki/Media_coverage_of_the_2014_Gaza_War.
  45. 5 facts about how Americans view the Israeli-Palestinian conflict. https://www.pewresearch.org/short-reads/2016/05/23/5-facts-about-how-americans-view-the-israeli-palestinian-conflict/.
  46. Sentiment Analysis on tweets about the latest conflict in Gaza Strip. https://github.com/wbgalvao/israel_palestine_tweets_analysis.
  47. IsamasRed: A Public Dataset Tracking Reddit Discussions on Israel-Hamas. https://arxiv.org/pdf/2401.08202.
  48. Poll: Most Americans disapprove of Israel’s military action in Gaza. https://www.timesofisrael.com/poll-most-americans-disapprove-of-israels-military-action-in-gaza/.
  49. Majority of American Voters Disapprove of Israeli Military Action in Gaza. https://www.msn.com/en-us/news/politics/majority-of-american-voters-disapprove-of-israeli-military-action-in-gaza-gallup-poll/ar-BB1kDY0W.
  50. War in Gaza Public Opinion Survey (2) 18-19/10/2023. https://en.idi.org.il/media/21835/war-in-gaza-public-opinion-survey-2-data.pdf.
  51. War in Gaza Public Opinion Survey (4) 5-6/11/2023. https://en.idi.org.il/media/22014/war-in-gaza-4-_data_eng.pdf.
  52. Security Council adopts key resolution on Gaza crisis; Russia … – UN News. https://news.un.org/en/story/2023/12/1145022.
  53. Israel-Gaza crisis: US vetoes Security Council resolution – UN News. https://news.un.org/en/story/2023/10/1142507.
  54. 1948: A History of the First Arab-Israeli War: Morris, Benny. https://www.amazon.com/1948-History-First-Arab-Israeli-War/dp/0300151128.
  55. The Israeli Historian Benny Morris and the Changing Politics of the. https://www.jstor.org/stable/20638134.
  56. Israeli Historian Ilan Pappé on Gaza War, Hostages & the Context Behind. https://www.democracynow.org/2023/10/31/ilan_pappe_israel_invades_gaza.
  57. Gaza in Crisis: Reflections on Israel’s War Against the Palestinians. https://books.google.com/books/about/Gaza_in_Crisis.html?id=Dw6-5jQbDr8C.
  58. Economic Monitoring Report to the Ad Hoc Liaison Committee- September 2018. https://www.worldbank.org/en/country/westbankandgaza/publication/economic-monitoring-report-to-the-ad-hoc-liaison-committee-september-2018.
  59. Economic Monitoring Report to the Ad Hoc Liaison Committee – The World Bank. https://documents.worldbank.org/curated/en/413851537281565349/pdf/129986-REVISED-World-Bank-Sept-2018-AHLC-Report-final.pdf.
  60. World Report 2024 | Human Rights Watch. https://www.hrw.org/world-report/2024.
  61. The State of the World’s Human Rights: April 2024 – Amnesty International. https://www.amnesty.org/en/documents/pol10/7200/2024/en/.
  62. ‘We had wrong assessments’: Almost all … – The Times of Israel. https://www.timesofisrael.com/we-had-wrong-assessments-almost-all-remaining-yom-kippur-war-files-declassified/.

Nidos Vaciados

Hemos llegado a lo más sombrío de mi conciencia, donde la luz de la verdad apenas se atreve a filtrarse, aquí me encuentro yo, Deméter, descomposición de una generación enquistada en la era destinada a ser olvidada, madre de la desdicha y esposa del despotismo. Aturdida por el bullicioso silencio de mi moral, y con apenas fuerzas para confesar mi tormento, ni aliento para revelar la vergüenza desde las profundidades de un alma por la muchedumbre fracturada.

No ha de serles difícil comprender este paradójico viaje por el laberinto interno de una maltratada mente anciana. Entre los callejones oscuros de la desesperación, mi voz interior se alza como un susurro ahogado por el peso de la infelicidad. No sé si les he dicho, pero soy Deméter, la personificación de una sociedad atrapada en las garras del absurdo y la opresión, y en el silencio de mi verdad lleva décadas desplegándose un diálogo interno marcado por la asfixia de la angustia y la daga del remordimiento.

En las penumbras de mi alma, entre tinieblas de culpabilidad y arrepentimiento, se alza el siniestro eco de un pasado lóbrego donde la luz se desvaneció hacia el vacío, ese que habita en la gélida alma de los nidos rotos, a seis décadas de haber albergado la promesa de vida, prosperidad y felicidad. Yo, solo soy yo, Deméter, madre desgarrada por la vorágine del poder y la traición, una desdicha tejida con los hilos retorcidos de la ideología y la ambición desmedida.

Parecía haber llegado al crepúsculo de su existencia, sin levantarse del suelo, se mantenía rumiando a desaliento y bajo el peso de la oscuridad de una habitación no electrificada, donde los objetos parecen cobrar vida propia y sus sombras juegan a ser más que meras ausencias de luz, Deméter, inicialmente inmóvil intenta contemplar el inamovible tablero de ajedrez de su pasado.   

Entre las piezas, para ella, su Perséfone que ha sido forzosamente involucrada en un juego de poder que trasciende las simples reglas entre reyes y peones. Cada decisión tomada es un sendero en el vasto laberinto de posibilidades que se ramifican, y cada dimensión del espacio-tiempo tomada o no, es una probabilidad que desencadena al abanico de Shannon o más allá llegando al aproximado de Allis.

Para entonces agonizaba sufriendo el vacío existencial y su estridente mutismo cegador, mientras las paredes susurran verdades que mi corazón se había negado a aceptar por años. ¿Cómo he llegado a este abismo? ¿Acaso me dejé envolver en la nebulosa falsedad de la hemiplejía moral del implantado inconsciente colectivo? Y en sus putrefactas entrañas la figura de Hades, mi esposo, se distorsiona entre la arrogancia del poder y la soberbia tiránica. Mientras como cuervos devora ojos, las zozobras del pasado se ciernen sobre mí como un manto de pesadillas.

¿Ya no recuerdas acaso aquellos días en que jugábamos a ser libres? Los días en que Maestro era más que un maltrecho nombre, más que un legado; era la promesa de un juego sin fin, un juego donde cada movimiento era un acto de fe.

Por harto sabido tienes que aquel juego nació torcido, sus reglas como camaleones transmutaban, y el legado del Profeta se convirtió en un espejismo, una palabra vacía que Hades repetía entre desalmada sonrisa. ¿Acaso crees tú que la traición la más pura forma de fidelidad? ¿No es la tergiversación del legado del apóstol la más inhumana de nuestras ironías?

¿Insinúas que he sido además de testigo partícipe de esa gran traición? Irrespetas este apabullante dolor que se resiste a creer que he permitido que el nombre de Apóstol fuera invocado en vano, que su sueño de libertad fuera transfigurado en un laberinto sin salida, en una serie de espejos que reflejan infinitamente la misma distorsión, un mismo constructo distópico.

¿Acaso no fue tu suelo, Deméter, el que nutrió las raíces de la kakistocracia? ¿No fueron tus manos las que acunaron a Hades en su ascenso? ¿No sientes, Deméter, cómo has traicionado al apóstol de la dignidad? Su sueño de libertad convertido en una pesadilla de opresión al que discrepa bajo tu cielo.

Déjame en paz, solo quiero verla antes de morir. Mis pensamientos vagan como espectros de la otredad, reviviendo el destierro forzoso de toda alteridad. He traicionado mis propios principios, he sacrificado la libertad en el altar del colectivismo tribal, y ahora me enfrento al abismo de la culpa y el arrepentimiento.

He sido madre y parca, cuna y tumba de sueños. Hades, se embriagó de poder, y yo, en mi complacencia, me convertí en su trono. Fui yo quien vio crecer la sombra de la revolución, que prometía cosechas de igualdad, pero solo sembró tempestades de miedo represión y silencio. Oh hijita mía, ahora te llaman disidente, buscabas la luz de la verdad, pero fuiste desterrada en la incertidumbre de la noche ajena, por la interminable letanía del emigrado.

¿No recuerdas lo que eres tú, Deméter? La tierra que se partió permitiendo que la semilla del totalitarismo echara raíces profundas. ¿No ves, Deméter, que nuestra supina ignorancia ha sido la perfidia más grande?

Los ecos de su risa se han perdido, y con ellos, la luz de mis días. Perséfone, hija de una era desgarrada, desterrados por la mano que una vez prometió protegerlos. Pequeña mía, símbolo de la libertad y la esperanza, has sido arrancada de mis brazos por el caudillo cuyo corazón de hielo no conoce límites en su sed de poder. ¿Acaso fui yo, cómplice de su dolor?

¿A caso fue Hades el que tiro pedradas a religiosos, el que delató a vecinos sin siquiera certezas de nada, el que lanzó los huevos al familiar del exiliado, el que escupió la dignidad del desterrado?

Los verdugos… éramos nosotros, Deméter. Tú y yo, cómplices en el silencio, arquitectos de nuestro propio infierno.

El odio arrogantemente soberbio, como un virus se propagó desde el trono de Hades hasta el último rincón de nuestro hogar. En mi desesperación, busqué culpables donde no los había, escondiendo mi propia complicidad en esta tragedia. Me dejé seducir por el fervor revolucionario y su dogmática ideología, permitiendo que el miedo y la desconfianza gobernaran mi razón. Sacrifiqué a mis propios hijos en el altar de la revolución, convirtiéndome en sumiso pedestal.

Y aún así, ¿no fue tu mano la que cerró la puerta? ¿No fue tu voz la que se ahogó en el miedo cuando debiste hablar?

¿Pero no lo ves? ¡Yo también fui víctima! Poseída por Medea, arrastrada por una secta y sus mafiosos proselitistas que prometían igualdad y solo sembraron oprobios. Mi hija… mi pequeña Perséfone, sentenciada en nombre de una falsa devoción. Desde la complicidad de mi silencio, permití que devoraran la inocencia de mi pequeña sabichosa.

¿No ves que apenas sobrevivo? Que en el aterrador languidecer del hogar roto veo la verdad que el tiempo ha desvelado. Los verdugos no eran figuras externas, sino sombras proyectadas por el propio Hades en su delirio de grandeza.

Y ahora, Deméter, no crees que es tiempo de que las piezas se muevan por sí solas, que el tablero se expanda más allá de las fronteras de esta isla. Que la justicia no sea un jaque mate, sino un paso hacia la concordia.

He vivido más de once millones de vidas y en cada una, he visto la sombra de Hades, proyectarse sobre los muros de esta isla, que es un tablero de ajedrez donde los peones avanzan a ser sacrificados en nombre de una falacia disfrazada de estrategia mayor que jamás se alcanza a comprender.

He aquí mi confesión, mi historia contada a través de los ojos de los que se fueron, de los no se atrevieron, de aquellos que aún luchan. He sido parte de la traición, sí, pero también soy el escenario donde se desarrolla una nueva obra, donde el dolor y el arrepentimiento se entrelazan en un abrazo que busca sanar. No tener perdón es aliciente para mi viacrucis hacia la concordia.

Bajo el cielo de mi patria, una vez brilló la estrella de Martí, guía de libertad y esperanza. Un latido que no puedo silenciar, que me recuerda cada instante el precio de las mentiras, los abusos de poder y el abandono. He destrozado a mis hijos, no con mis manos, sino con mi conformidad, y esa pasividad del que mira a hacia el otro lado, del que lava sus manos así, sin más.

Algo pasa, mi derruido corazón late al ritmo de un tambor distante, un eco de libertad que se desvanece en el horizonte sucumbiendo en el agujero negro de mi trastocado ser. Y ahora, este nido vaciado es el eco de mi fracaso. La Némesis ha llegado no como venganza divina, sino como el reflejo de mis propias acciones.

Entonces, que mi voz sea un manuscrito encontrado en una botella en el mar del tiempo. Que los nidos vaciados sean la página en blanco donde se escriba una nueva historia, donde la traición a Martí sea el punto de partida para una narrativa de redención.

Que la justicia no sea la espada de la venganza, sino una balanza que mida el dolor y el amor con igual precisión. Que la concordia sea el idioma universal en el que se narren las historias futuras, y que la verdad sea la única moneda de cambio en el mercado de los días venideros. hacia un futuro donde la palabra libertad se pronuncie con la certeza de quien ha visto el amanecer después de la más larga de las noches.

– ¿Aló? ¿Quién es? – Abdala Perséfone tiene una llamada a cobrar de su padre.

-Abdala, hija mía… -papá? ¿Tú llamado? ¿Qué pasó? ¿Le pasó algo a mamá?

– la ingresaron delirando por desnutrición no relacionada con enfermedad.

– Hambre papá, eso es hambre… ya no te queda a quien más asesinar.

Médico cubano pobre, a suizo millonario y ONGs progres: ¡Viva La Libertad Carajo!

Hola a todos los críticos del discurso de Javier Milei en el Foro Económico Mundial (FEM) de Davos. He venido del futuro que teóricamente ustedes tanto anhelan, se llama Cuba, y antes de que me explique, les pido aborten misión de inmediato y ¡Viva La Libertad Carajo!

Sinceramente les digo que he visto y sufrido en carne propia las consecuencias de un sistema que se basa en el odio a los ricos, en la confiscación de la propiedad privada, en el control absoluto de la economía y en la represión de toda disidencia.

Pretendo compartir mi modesto testimonio en apoyo al presidente del Argentina Javier Mieli intentado desmontar las falacias que en especial promueve el señor IncongTAXnito, un millonario suizo que se esconde tras un seudónimo (Johann Hug) y los anticapitalistas de Oxfam Intermón (@OxfamIntermon), Franc Cortada (@CortadaFranc), quienes parecieran querer imponer su visión estatista al resto del mundo, vendiéndola como con superioridad moral, más justa, humana y social.

El señor IncongTAXnito dice que los ricos deben pagar más impuestos para financiar el bienestar social, la educación, la salud, la cultura y el medio ambiente. Lo que ellos llaman la redistribución de las riquezas. Pero en realidad esto no es más que quitarle a los que producen para darle a los que no lo hacen, porque no saben, no pueden, e incluso a los que no quieren.

Estas ideas solo generan ambientes de tensión, con discursos discriminatorios a los más ricos, creando arquetipos en el inconsciente social. De estas ideas salen los resentimientos infundados de que los ricos son egoístas, codiciosos y explotadores, y que solo piensan en acumular más dinero a costa de los pobres.

Todo mientras el altar colectivista se llena de glorias ajenas y ostenta con arrogancia y soberbia, una supuesta superioridad moral por el simple proselitismo de consignas propagandísticas falaces, demagógicas y retoricas del totalitarismo enmascarado en seguridad social.

Yo les pregunto IncongTAXnito:

  • ¿Han sufrido ustedes la realidad de los países donde se ha aplicado el modelo que usted defiende?
  • ¿Han sufrido ustedes la realidad de Cuba, donde el Estado se ha apropiado de todo el patrimonio nacional y lo ha malgastado en proyectos fracasados, en guerras extranjeras, en propaganda ideológica y en mantener una élite política privilegiada?
  • ¿Cuánto han sufrido ustedes por la miseria, el hambre, la escasez, la corrupción, la violación de los derechos humanos, la censura, la falta de libertad y de oportunidades que padecemos los cubanos bajo el socialismo (colectivismo, estatismo, comunismo…)?

Pues les comento que la aversión hacia las personas adineradas puede terminar afectando a quienes emprenden, a la competitividad y al sueño de prosperar con nuestro propio esfuerzo. En Cuba, esta aversión llevó a la nacionalización de las grandes empresas y a la desaparición de pequeñas y medianas negocios desde los primeros años del castrismo.

«A diferencia del odio primario, la envidia se transforma en odio deseando el infortunio o hundimiento de los ricos. Una variable de la envidia a los ricos: el descubrimiento -real o supuesto- de que su riqueza es una ficción, o resultado de alguna estafa o corrupción. No hay engaño sin autoengaño. Y ese odio y esa envidia devienen en un impulso agresivo que daña a toda la sociedad»

Hoy sabemos que en realidad en Cuba no terminamos con las personas adineradas, ni con la desigualdad como la maquinaria propagandística castrista y sus ecos afirman, sino con la libertad de cada uno para prosperar y hacerse rico. Porque ahora los ricos pertenecen a la casta política, la oligarquía castrista, y la castrokracia (degeneración maquiavélica de kakistocracia) que nos oprime.  

Ese odio fue importado, implantado y explotado por el tirano Fidel Castro, animadversión que le permitió generar y mantener una creciente polarización del pueblo cubano dando paso a los conflictos ideológicos. Ayudó a fomentar el pensamiento dicotómico simplista y falaz, cuya forma de interpretar al mundo se reduce a dos únicas posibilidades extremas, el “nosotros vs ellos”, “socialista vs capitalista”, “revolucionarios vs contrarrevolucionarios”. Típico de los totalitarismos, desde el primero con Lenin hasta los actuales enmascarados como democracias.

«Nuestros enemigos no son más que gusanos, fáciles de aplastar. Lo comprobé en Múnich» Führer (Hitler) Arengando a sus generales antes de la campaña polaca.

«Para aplastar a los gusanos basta la masa en la calle» ─Fidel Castro

Ese espejismo de unidad por el mismo odio, envidia, fomentó una especie de incentivo institucional al falso nacionalismo, ese chovinismo limitado al constructo distópico mal llamado “Revolución Cubana” (puro castrismo maquiavélico) cuyo eslogan marcó la línea roja al pensamiento crítico, la libertad de prensa y de expresión:

Dentro de la Revolución todo, contra la Revolución nada”. Frase acuñada por el propio dictador Fidel Castro evidencia de que como plagiador andante solo fue original en hundir a nuestra patria en la miseria, el odio al que prospera y disiente, mostrando los claros rasgos fascistas del tirano.

«Nosotros confirmamos solemnemente nuestra doctrina respecto al Estado; confirmo no menos enérgicamente mi fórmula del discurso en la Scala de Milán: Todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado» ─Benito Mussolini (Discurso de la Ascensión, 26 de mayo de 1927)

Todo este estatismo, colectivismo, socialismo, comunismo o como deseen llamarlo, nos ha llevado directamente a donde estamos hoy y donde nos hemos mantenido durante más de seis décadas ya: la más paupérrima de las pobrezas y la más limitada de las libertades.

«Mientras en Cuba la pobreza aumenta a diario en el mundo disminuye aceleradamente. El gobierno cubano afirma que es al revés, con lo enmascara otra verdad desconocida en la isla: Cuba es el único país del planeta que es hoy más pobre que a mediados del siglo XX. Ni Haití en América, ni Corea del Norte en Asia, ni Etiopía o Niger, los dos países más pobres de África, son hoy más pobres que hace 61 años, según estadísticas de la ONU»

Observatorio Cubano de Conflictos

Lo que es evidentemente innegables es la abrumadora evidencia de como el capitalismo de libre mercado bajo democracia política han mejorado las condiciones y la calidad de vida de toda la humanidad en apenas doscientos años.

«Aun así, en términos de bienestar humano, estos han sido los mejores 20 años en la historia de la humanidad. La pobreza extrema se ha reducido en un 70 por ciento. Esto significa que obtuvimos 138.000 argumentos más a favor del capitalismo global cada día desde que escribí mi primera defensa de este. Esa es la cantidad de personas que han salido de la pobreza cada día durante estas dos décadas: 138.000 hombres, mujeres y niños. Todos los días. A pesar de todos estos shocks y obstáculos y a pesar de su retroceso durante la pandemia. Ese es un progreso por el cual vale la pena luchar»

Incluso para los que le buscan y rebuscan cada resquicio de los datos, y con artificios, o falacias de tipo  cherry picking (de espigueo o evidencia incompleta) intentan invalidarlos retóricamente les resulta prácticamente imposible y terminan generando una verborrea nauseabunda y falaz, como el caso de Oxfam.

«El fin de la pobreza: Hace sólo 200 años, más del 80% de la población mundial vivía en la pobreza extrema. Hoy está por debajo del 9%»

Los empresarios, emprendedores, son unos verdaderos benefactores sociales, quienes sin importar sus motivaciones terminan creando las riquezas que en última instancia disfrutaremos todos, tarde o temprano. Me resulta imprescindible recordarles “La riqueza de las naciones” a Adam Smith, quien argumentaba que los individuos, al buscar su propio interés, a menudo benefician a la sociedad más efectivamente que cuando intentan beneficiarla intencionalmente.

«No hemos de esperar que nuestra comida provenga de la benevolencia del carnicero, ni del cervecero, ni del panadero, sino de su propio interés. No apelamos a su humanitarismo sino a su amor propio … en este caso, como en tantos otros, es guiado por una mano invisible para la consecución de un fin que no entraba en sus intenciones (…) Jamás he sabido que hagan mucho bien aquellos que simulan el propósito de comerciar por el bien común»

─Adam Smith (“The Wealth of Nations” March 9, 1776)

La verdad mostrada en la realidad es innegable y se evidencia en el «Gran Enriquecimiento» (The Great Enrichment) fenómeno histórico que comenzó en el siglo XVIII, y se caracterizó por un aumento sin precedentes en la riqueza y el nivel de vida.

Este fenómeno fue impulsado nada más y nada menos que por la “Dignidad Burguesa”, una serie de cambios sociales y económicos que tuvieron lugar en países como Holanda, Inglaterra, Escocia y las colonias inglesas de América del Norte.

«Un cambio en la forma en que la gente honraba los mercados y la innovación causó la Revolución Industrial, y luego el mundo moderno»

Deirdre Nansen McCloskey

La «Dignidad Burguesa» hace referencia a un cambio en la percepción social hacia los comerciantes, fabricantes e inventores, es decir, la burguesía que tanto aborrecía Marx y Engels a pesar de disfrutar de ella. Antes de este cambio, estas actividades eran a menudo vistas con desdén o sospecha. Sin embargo, a partir del siglo XVIII, la sociedad comenzó a valorar más estas actividades y a reconocer la dignidad de las personas que se dedicaban a ellas.

Este cambio en la percepción social permitió a un mayor número de personas poner a prueba sus ideas y buscar mejoras, lo que resultó en una explosión de innovación y crecimiento económico. En otras palabras, la Dignidad Burguesa creó las condiciones sociales y culturales necesarias para el Gran Enriquecimiento.

«El Gran Enriquecimiento: El mundo es ahora más rico que nunca. En 200 años, la economía ha crecido más de cien veces»

En fin, que si lo que realmente buscan es justicia, y los mueve la empatía y la compasión, les sugiero, que lejos de utilizar la coacción violenta del Estado, apelen a las virtudes burguesas, a la misericordia y la bondad humana de toda la vida.

En otras palabras, sería más ético y menos envidioso si, dando el ejemplo, donas el porcentaje que desees y le dices a tus colegas: ‘Miren, he creado una asociación para que las personas adineradas donemos un porcentaje de nuestras ganancias cada año’. Créanme, será más efectivo, como lo demuestra la experiencia, la sociología, la psicología social y hasta la propia historia de la humanidad.

Pero… ¿donar su patrimonio a quienes?

¿Al Estado?

¿A esa maquinaria burocrática que ostenta el monopolio de la violencia física, que como monstruo voraz consume todo sin producir nada fuera de más y más burocracia, dependientes, esclavos asalariados, instituciones maniatadas, ministerios de la cancelación y lo políticamente correcto, sistemas aplanadores que solo saben y pueden nivelar hacia abajo?

Estas son algunas de las preguntas que muchos ciudadanos nos hacemos ante la propuesta de aumentar la presión fiscal sobre las rentas más altas. Una propuesta que, lejos de ser justa y solidaria, muchas veces, sino las más, esconde una agenda ideológica que busca debilitar la iniciativa privada, el emprendimiento y la libertad económica.

Dado que el Estado (un grupo de burócratas en puestos públicos) es un parásito que vive a costa de los ciudadanos productivos, que son los que crean riqueza y empleo. El Estado, además, es un agente de coerción y control social, que impone su visión ideológica a través de leyes y regulaciones arbitrarias, que limitan la expresión y la acción de las personas.

A pesar de que existe evidencia de que en realidad más impuestos a los ricos son inmorales, ineficaces, injustos y contraproducentes, ya que desincentivan la inversión, la innovación y el crecimiento económico. Y por qué la solución no es quitarles más dinero a los que más tienen, sino reducir el gasto público, eliminar las barreras burocráticas y fomentar la competencia y la innovación.

Pues qué quiere que le diga, ya de eso la historia conoce sus oscuros abismos. Aun así, parece que seguimos en las mismas, condenados a repetir la barbarie estatista colectivista (marxista-leninista-fascista-nazista).

«Se va hacia nuevas formas de civilización, tanto en política como en economía. El Estado vuelve por sus derechos y su prestigio como intérprete único y supremo de las necesidades nacionales. El pueblo es el cuerpo del Estado, y el Estado es el espíritu el pueblo. En la Doctrina Fascista, el pueblo es el Estado y el Estado es el pueblo» ─Benito Mussolini (18 de marzo de 1934).

«El pueblo es la meta principal.  En el pueblo hay que pensar primero que en nosotros mismos.  Y esa es la única actitud que puede definirse como una actitud verdaderamente revolucionaria» ─Fidel Castro Ruz (30de junio de 1961, Biblioteca Nacional de Cuba)

Lo que nos pasó es, aunque ignorado por la mayoría, fácil de comprender. Para los años cincuenta Cuba era un país en pleno desarrollo con avances tan notables que aventajaba incluso a algunos de los países desarrollados de hoy en día. Pero la dictadura “revolucionaria” castrista sustituyó la sabiduría colectiva generada por los ciudadanos por unos pocos burócratas, conformándose con el tiempo una verdadera castrokracia (degeneración maquiavélica de la kakistocracia) que dispuso de todo el capital colectivo sin responsabilidad alguna dado que su capital no estaba en juego.

Así fuimos obligados a sustituir el equilibrio del libre mercado por un sistema centralizado de control gubernamental absoluto que concentró aun más el poder de decisión de la castrokracia, que utilizó y utiliza cualquier chivo expiatorio para ocultar la ingente dilapidación de la totalidad del presupuesto de la nación, por más de seis décadas sin repercusiones de ninguna índole, más que el empobrecimiento del pueblo cubano.

Desde los mismos inicios del régimen castrista la demagogia populista respecto al empleo fue intensa, falaz, y lógicamente fallida en cuanto al cumplimiento de las promesas una y otra vez repetidas ya por décadas.

«El desempleo, a pesar de que el censo de 1953 se llevó a cabo en pleno período de zafra azucarera, una etapa de máxima demanda de fuerza de trabajo, arrojó un 8,4 por ciento de la población económicamente activa. El censo del 2002, realizado en septiembre, revela que éste asciende hoy en Cuba a sólo el 3,1 por ciento, a pesar de que la fuerza laboral activa, que en 1953 ascendía solamente a 2 millones 59 mil 659 personas, se elevaba el pasado año a 4 millones 427 mil 28. Lo más contundente es que el próximo año, al reducirse el desempleo por debajo del 3 por ciento, Cuba pasará a la categoría de país con pleno empleo, algo que en medio de la situación económica mundial no es concebible en ningún otro de América Latina o de los llamados países económicamente desarrollados» Fidel Castro

«Venezuela puede convertirse en un modelo de desarrollo socialista a partir de los recursos que las transnacionales extraían de su rica naturaleza y del sudor de sus trabajadores manuales e intelectuales. Ningún poder extranjero determinará su futuro. El pueblo es dueño de su destino y marcha en pro de los más altos niveles de educación, cultura, salud y pleno empleo» Fidel Castro

 Hoy los venezolanos viven en una gran desesperanza que el Banco Mundial llamo en el 2019 “la peor crisis en la historia moderna” de la región, y lo que reflejan los índices económicos se traduce en un índice de pobreza que sobrepasa al 90% de la población, en la que la hambruna y los cortes de corriente eléctrica son prácticamente parte de la vida cotidiana, como lleva más de seis décadas ocurriendo en Cuba.

«La planificación colectiva implica socavar la naturaleza moral de los seres humanos individuales» —Tibor Machan

La falacia del pleno empleo que como logro promulgaba la inescrupulosa maquinaria propagandística castrista y sus ecos, se intentó mantener a costa de que el único empleador había sido el estado por décadas, lo que le permitía inflar platillas con puestos de trabajo improductivos cuya única función era la de evitar el desempleo.

«La tasa de desempleo abierto, que era de un 12% de la fuerza laboral en 1958, se elevó a un máximo del 20% a principios de 1960 y luego declinó constantemente hasta que en 1970 casi desapareció (1,3%). Explican este resultado la extracción del mercado laboral de los jóvenes incorporados a la educación obligatoria y de los viejos, jubilados por la extensión de la seguridad social; la eliminación del desempleo estacional agrícola (especialmente en el sector azucarero) mediante el empleo —sobreempleo— anual garantizado en las granjas estatales y la migración del campo a la ciudad; la expansión enorme del empleo en los servicios sociales, las fuerzas armadas y la burocracia administrativa; el sobreempleo en la industria y los subsidios a los trabajadores excedentes, que evitaron el desempleo en las ciudades; y la emigración de más del 10% de la fuerza laboral. Pero esta política exitosa desde un punto de vista social pagó un alto costo económico: una buena parte del desempleo abierto se transformó en varias formas de subempleo provocando caídas severas en la productividad laboral»

Esto solo podría ser logrado por un lado despilfarrando el presupuesto nacional, que en su totalidad estaba en manos del propio estado. Y por otro lado con salarios irrisorios puesto que en su mayoría los puestos de trabajos son y evidentemente solo pueden ser del tipo no productivos.

Mientras la castrokracia culpaba al Embargo (mal llamado Bloqueo), y aterrorizaba al pueblo cubano con la burda mentira de una intervención estadounidense (después de la crisis de los misiles EEUU llegó al acuerdo de no intervenir en Cuba), utiliza todo el capital parasitado al bloque socialista, en la exportación de la revolución, y en más de treinta años de sostén de guerras extraterritoriales.

En otras palabras, lejos de invertir las ingentes cantidades de capital en los años previos a la caída del Muro de Berlín en el desarrollo interno del país, lo dedicó a la exportación de narcoterrorismo enmascarado en la ideología marxista-leninista.  

«De acuerdo con las estadísticas oficiales de la isla, el salario medio en Cuba en el año 2016 era de 740 pesos cubanos; al cambio, unos 28 pesos convertibles (26,5 pesos cubanos = 1 peso convertible) o 28 dólares antes de retenciones fiscales (un peso convertible = un dólar). En 2012, cuando Garzón publicó su tuit, ese salario medio (que no mínimo) era todavía menor: de 466 pesos convertibles o 17,5 dólares mensuales. Sí, han leído bien: el trabajador cubano medio malvive hoy con un salario de 28 dólares mensuales: una cifra que muchos (incluido el propio Garzón cuando no se rompe las manos aplaudiendo a la dictadura cubana) reputarían inaceptablemente baja en términos diarios (no digamos ya mensuales) para España.» —Juan Ramón Rallo

Los cubanos somos pobres, y llevamos seis décadas siendo sumamente pobres y no existe un solo dato que lo desmienta. Sin profundizar mucho en el tema, y a modo de ilustración simple pongámonos en contexto.

El salario promedio de los trabajadores en la Cuba revolucionaria y socialista se ha mantenido alrededor de los $30 dólares mensuales ($22 en 2009; $27.93 en 2017; $16,6 2019), con sueldos mínimos de menos de $10 dólares, según los datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI).

Incluso después del último eufemismo “La Tarea del Ordenamiento” que describe la llamada “amplia reforma económica” y que quintuplicó el salario mínimo hasta $2.100 pesos cubanos ($87 dólares a cambio estatal). Pero acompañado de una inflación con un pronunciado incremento de precios que para 2021 el salario medio (3838 pesos) era apenas un 18% mayor que el valor estimado de $3250 pesos de la canasta básica vendida por el estado en la capital.

«Por supuesto, uno podría pensar que un salario medio de 28 dólares en Cuba cundirá mucho más que uno de 25 euros en España. Pero no. Dado que Cuba no produce prácticamente nada salvo turismo, todas las mercancías esenciales deben ser importadas y, en consecuencia, se importan a los altos precios de los países que las fabrican. De hecho, y para despejar cualquier duda, las autoridades cubanas también publican una larga lista de precios regulados para productos de primera necesidad: por ejemplo, cinco huevos tienen un precio de 0,6 pesos convertibles (0,6 dólares), un kilo de pechuga de pollo deshuesada asciende a 4,35 pesos convertibles, un kilo de leche en polvo cuesta 5,5 pesos convertibles, un tercio de cerveza supone un peso convertible y 100 gramos de pasta de dientes tienen un precio de 1,2 pesos convertibles. O expresado con otras palabras, el sueldo mensual del cubano medio se extingue en una cesta compuesta por tres kilos de pechuga de pollo, dos kilos de leche en polvo, dos docenas de huevos y un tubo de pasta de dientes. Su sueldo no da para más en todo un mes. Y ya si ese cubano medio quisiera optar por un bien de mucho más lujo como un televisor de tubo de rayos catódicos de 21 pulgadas (nótese el sarcasmo), necesitaría el sueldo íntegro de 10 meses (dado que el salario medio en España es de 1.950 euros al mes, sería equivalente a que un televisor de segunda nos costara casi 20.000 euros).» —Juan Ramón Rallo

Siendo aún peor para el 2022, donde el cambio había roto récord de hasta $200 pesos por un dólar en el presente mes de octubre. O sea que el salario medio de $3838 ÷ 150 = $25,58 USD por mes o $0,85 USD al día, que es menor que los $1,90 USD por día de la línea de pobreza de la ONU.

«La pobreza es mayor de lo que suponemos. Basta con mirar la presencia gris de quienes caminan sin rumbo. A esa legión de seres alienados por el hambre, víctimas de la desproporción entre el salario y los precios de las mercancías, no solo pertenecen los mendigos, los locos sin apoyo estatal, los borrachos que deambulan de la casa al bar y los viejitos cuya pensión mensual les dura una semana» Miguel Iturria

Mas de 60 años de un sistema que se dice superior y hoy en día un médico como yo gana 40 veces menos al mes que su abuelo obrero en 1958 cuando además el peso cubano estaba 1 a 1, a la par del dólar.

«Mucho menos se conoce hoy en Cuba (no hay cómo saberlo) que en 1958 ese salario de 6 dólares diarios era el octavo más alto del mundo, detrás de EE.UU ($16.80), Canadá ($11.73), Suecia ($8.10), Suiza ($8.00), Nueva Zelanda ($6.72), Dinamarca ($6.46), y Noruega ($6.10). Dan fe de ello las cifras de la OIT. En tanto, el salario de 3 dólares diarios de los trabajadores agrícolas cubanos era el séptimo más alto del mundo, luego de Canadá ($7,18), Nueva Zelanda ($6.72), Australia ($6.61), EE.UU ($6.80, Suecia ($5.47, y Noruega (4.38)» – Roberto Alvarez Quiñones

A partir de esta cifra, podemos calcular, que como promedio un trabajador en Cuba gana unos $0.18 USD por hora ($20,86 pesos por hora). Sobre la base de que trabaja 8 horas por día, 5 días por semana y 4 semanas por mes, (total 160 horas).

    “La pobreza absoluta mide la pobreza en relación con la cantidad de dinero necesaria para satisfacer las necesidades básicas como alimentos, ropa y vivienda” – UNESCO

Si nos comparamos con el resto del mundo donde menos del 9% (8,4%) de las personas vive en “extrema pobreza” con menos de $1,90 al día, encontraríamos que más del 90% de los cubanos (9,9 millones) estaríamos dentro de ese porciento extremo.

Mientras las personas viviendo por debajo del umbral de extrema pobreza absoluta continua mundialmente a la baja. Y se puede seguir un estimado a tiempo real en el siguiente link: https://worldpoverty.io/headline

«el número de personas que viven en la pobreza extrema viene cayendo casi continuamente desde hace años; el descenso sólo fue interrumpido por la crisis del COVID-19. Antes de que surgiera el capitalismo, la mayor parte de la población mundial vivía en pobreza extrema. En 1820, la tasa era del 90 por ciento; hoy, ha caído por debajo del 9 por ciento. Lo más sorprendente es que en las últimas décadas la disminución de la pobreza se ha acelerado más rápidamente que en cualquier fase de la historia de la humanidad. En 1981, la tasa era del 42,7 por ciento; en 2000, había caído al 27,8 por ciento; ¡Hoy es el 8,5 por ciento!» —Rainer Zitelmann (@RZitelmann para @HumanProgress)

¿A ONGs anticapitalistas como Intermón Oxfam?

Si se van a presentar argumentos sobre la base de datos, es recomendable como mínimo que se haga con responsabilidad y conocimientos de la calidad de estos y la ética de la fuente primaria. Los datos presentados en los informes de Oxfam no cumplen ni con el mínimo posible de rigurosidad y han sido ampliamente cuestionados, refutados y denunciados año tras año por falsear o mentir directamente.

 «Intermón Oxfam es un órgano de propaganda anticapitalista que no tiene el más mínimo pudor en manipular de manera desvergonzada y torticera a sus donantes y al resto de la sociedad»

«La imaginación de Oxfam no tiene límites cuando se trata de informar que los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres»

«Intermon Oxfam lo ha vuelto a hacer. La ONG más populista y amarillista del panorama global ha publicado su ya habitual informe catastrofista anual en el que, esencialmente, nos alerta de que el mundo va a peor, esto es, de que cada vez los ricos son más ricos y los pobres, infinitamente más pobres. Las conclusiones de Oxfam parecen sólidamente asentadas en gráficos, informes y bases de datos, con lo que apenas parece haber espacio para la discrepancia. La realidad, sin embargo, es muy distinta: Oxfam toma datos descontextualizados y con importantes sesgos no explicitados y, posteriormente, los transforma para alcanzar conclusiones disparatadas» —Juan Ramón Rallo

Pues es sabido que los pobres no necesitamos paliativos, porque no nos ayuda a largo plazo. Lo que necesitamos es educación para tener conocimientos y libertad, que no se nos interpongan ni el Estado, ni la corrupción oculta detrás de paladines del espejismo de la justicia social.

No me malinterpreten. No estoy en contra de la filantropía, ni de la solidaridad, ni de la generosidad. Creo que son valores importantes y necesarios en una sociedad civilizada. Pero también creo que hay otras formas de contribuir al bien común, más allá de regalar dinero.

Formas que implican un compromiso real con la transformación social, con la participación ciudadana, con la democracia, con la justicia. Formas que no buscan imponer una visión única y homogénea del mundo, como hace la izquierda mundial, sino que respetan la diversidad y el pluralismo. Formas que no se basan en el paternalismo estatista y el asistencialismo colectivista, sino en el empoderamiento y la autonomía.

«Obstrucción del Gobierno a la observación internacional de los derechos humanos: El Gobierno cubano suele recibir con satisfacción las visitas de organizaciones internacionales que ofrecen ayuda humanitaria, especialmente las que se han opuesto públicamente al embargo estadounidense sobre Cuba. Pero concede un trato distinto a los organismos internacionales de derechos humanos y humanitarios que se muestran críticos con su historial de derechos humanos, prohibiéndoles habitualmente el acceso al territorio nacional. Desde 1995, el Gobierno cubano no ha permitido a Human Rights Watch que regrese a Cuba. El Gobierno cubano nunca permitió la entrada al país del Relator Especial de la ONU sobre los derechos humanos en Cuba» ─Human Rights Watch

Human Rights Watch, La Maquinaria Represiva de Cuba: Los Derechos Humanos Cuarenta Años Después de la Revolución, 1 junio 1999, disponible en esta dirección: https://www.refworld.org.es/docid/57f79452c.html [Accesado el 17 agosto 2023]

También debo recordarles, que fuera de las democracias occidentales, las ONGs como no son bien vistas, y en Cuba no están permitidas a menos que se subordinen directamente al castrismo y en cuyo caso terminan lavando la imagen de la dictadura, como casualmente también hace Oxfam reclamando el fin del “Bloqueo” a Cuba.

No quisiera terminar sin exponer cómo sus ideas están haciendo daño al mundo próspero y civilizado en democracias, algo en lo que enfatizó el presidente de Argentina Javier Milei. Se trata de un archiconocido debate todos tus datos provienen de una gran falacia del marxismo que es su teoría del valor trabajo, y con ella nace la teoría de la explotación, y así arrastran el error de que los pobres son cada vez más pobres porque los ricos son cada vez más ricos, pero eso carece de evidencias demostrables y sí de muchos argumentos en contra como te explicaré a continuación:

En primer lugar, el valor de un bien o servicio no es algo objetivo ni inherente a las cosas, tampoco depende del tiempo o esfuerzo que se invierte en producirlo, sino subjetivo y dependiente de las preferencias individuales y de la utilidad que le otorga el consumidor.

El trabajo no crea valor por sí mismo, sino que lo transfiere o transforma según la demanda del mercado. Por ejemplo, un pintor puede pasar horas trabajando en un cuadro que nadie quiere comprar, o sea su trabajo no tiene valor, mientras que otro puede vender una obra con tres garabatos, o incluso solo su firma en minutos y por un precio elevado.

¿Quién determina el valor? El mercado, es decir, la oferta y la demanda. El valor se determina por la utilidad marginal que le otorga cada persona a un bien o servicio en función de sus necesidades y deseos. Por ejemplo, una misma botella de agua, independientemente de su coste de producción, puede tener un valor muy alto para alguien sediento en el desierto (poca oferta y alta demanda), pero muy bajo para alguien que tiene abundante acceso al agua. Lo dicho, el valor es subjetivo y depende de las preferencias de cada individuo.

En segundo lugar, la riqueza no es un pastel fijo (ni algo limitado) que se reparte entre unos pocos privilegiados, siempre en detrimento de otros muchos explotados, sino algo dinámico y creciente que se crea constantemente gracias a la innovación, el emprendimiento y el efecto multiplicador del intercambio voluntario. La riqueza se crea cuando se produce más de lo que se consume, cuando se ahorra e invierte en capital productivo, cuando se innova y se mejora la eficiencia y la calidad.

Cuando alguien compra un producto o servicio, lo hace porque valora más ese bien que el dinero que entrega a cambio. Ambas partes salen ganando. La riqueza no se transfiere, se multiplica. Por eso el mundo es hoy mucho más rico que hace siglos, cuando no existían las tecnologías y los mercados actuales.

Por ejemplo, un empresario puede crear una empresa exitosa dentro de un mercado competitivo aportando bienes y/o servicios de mayor calidad a mejor precio, generando beneficios para él y para sus empleados, proveedores y clientes. Su riqueza no se hace a costa de los demás, sino que contribuye al crecimiento económico general.

En tercer lugar, los pobres no son más pobres porque los ricos sean más ricos, sino porque carecen de oportunidades para mejorar su situación. La pobreza se reduce cuando hay más libertad económica, es decir, cuando hay menos barreras legales, burocráticas e impositivas para crear y desarrollar negocios. Porque esto aumenta el nivel de vida de las personas mediante el acceso a bienes y servicios básicos como alimentación, salud, educación, vivienda, etc. Los países más libres son también los más prósperos y los que tienen menos desigualdad. Los países más intervenidos son los más pobres y los que tienen más corrupción.

La pobreza no es algo inevitable ni permanente, sino evitable y superable. Pero no se combate con redistribución forzosa ni con asistencialismo paternalista, sino con generación de oportunidades y con incentivos al trabajo productivo y al emprendimiento. Por ejemplo, un trabajador puede mejorar sus ingresos si adquiere más habilidades o si busca mejores empleos para su experiencia. Un emprendedor puede salir de la pobreza si crea un negocio rentable que satisface las necesidades del mercado.

En fin, ustedes se basan en una visión errónea y peligrosa de la economía y la sociedad. Porque parte de premisas falsas y propone soluciones contraproducentes. Su propuesta de aumentar los impuestos a los ricos no solo es injusta e inmoral, sino que es ineficaz para reducir la pobreza, promover la justicia y el bienestar general. Los impuestos desincentivan la inversión, la producción y el consumo, lo que reduce el crecimiento económico y la generación de empleo.

Los impuestos también alimentan al Estado, que se vuelve más grande e ineficiente, gastando más de lo que ingresa y endeudándose cada vez más. Los impuestos no ayudan a los pobres, sino que los empobrecen aún más.

Por el contrario, lo que se necesita es una economía libre y abierta, donde cada persona pueda desarrollar su potencial y crear valor para sí mismo y para los demás. Esa es la verdadera vía para el progreso y la prosperidad de todos.

Pero… ¿Por qué esta heredera millonaria (Stefanie Bremer) quiere más impuestos para ella y el resto de los ricos? ¿Será sencillamente porque su patrimonio no es fruto de su sudor, de su esfuerzo, ni de su sacrificio? ¿Será que quiere fama, influencia, o que solo persigue un capricho de niñita mimada? Dándole el justo veneficio de la duda espero que sus deseos sean legítimos y de así serlo profundice en el valor y el peso de las ideas, y de que una vez implantadas tendrán consecuencias, algunas sabidas y otras nuevas.

Solo le recuerdo con modestia y mis mejores intenciones, que si no trabaja para mantener su patrimonio heredado lo perderá, como demuestran los estudios con los ganadores de la lotería, por ejemplo.

Que de este lado del espectro político sabemos que muchas veces, sino las más, los defensores del modelo totalitario lo hacen porque en realidad no tienen ni idea de lo que hablan. Vive en una burbuja de riqueza y comodidad, y desde ahí quiere dictarle al resto del mundo cómo debieran vivir. Por lo general no reconocen el valor del trabajo, del esfuerzo, de la iniciativa, de la creatividad, de la competencia, del mérito, del sueño de prosperar con el fruto de uno mismo.

De esta forma terminan por no respetar la libertad individual, la propiedad privada, el mercado libre, el estado de derecho, ni la democracia. Se convierten en arquetipos de hipócritas que quiere imponer una receta que nunca ha funcionado y que solo ha generado pobreza, opresión y sufrimiento.

Les insisto, si usted tanto desean ser justos, empáticos y compasivos, haga lo que quiera con su dinero, pero no pretenda obligar a los demás a hacer lo mismo. Si ustedes quieren ser solidarios, donen voluntariamente parte de su fortuna a las causas que le parezcan nobles, pero no exija al Estado que lo haga por usted. Si de verdad ustedes quieren ser un ejemplo, muestre con sus acciones no con movimientos que promulgan fórmulas para dominar a otros.

«Los procapitalistas del mundo no tenemos nada que perder, salvo nuestras cadenas, barreras arancelarias, normas de construcción e impuestos confiscatorios. Tenemos un mundo que ganar»

En conclusión, yo les pido que dejen de autoengañarse y de engañar a los demás con sus falsas promesas. Dejen de fomentar el odio y la división entre los ciudadanos. Dejen de usar al Estado como un instrumento de coerción y violencia. Dejen de ser falsos profetas salvadores porque terminarán llevándonos al abismo.

Contrarevolucionariamente… que Viva La Libertad Carajo!

Castrokracia la degeneración maquiavélica de la kakistocracia.

El origen de la perpetuación de todos los males bajo la tiranía revolucionaria castrista.

Kakistocracia es un término que se refiere al gobierno de los peores, es decir, de aquellos que carecen de capacidad, moral o ética para ejercer el poder. Es una forma de gobierno que se caracteriza por la corrupción, la incompetencia, el abuso y la tiranía. La kakistocracia es lo opuesto a la meritocracia, donde los mejores son los que gobiernan.

La palabra kakistocracia proviene del griego kakistos, que significa «el peor», y kratos, que significa «poder» o «gobierno». El término fue acuñado por el escritor inglés Thomas Love Peacock en su novela Crotchet Castle, publicada en 1831. En ella, uno de los personajes dice: «No vivimos bajo una democracia, sino bajo una kakistocracia».

«Castrokracia» es un neologismo, un término que combina las palabras «Castro» y «kakistocracia«. La primera se refiere a la familia que ha gobernado Cuba desde 1959, cuando Fidel Castro lideró la revuelta que derrocó al dictador Fulgencio Batista. La segunda proviene del griego «kakistos«, que significa «el peor«, y «kratos«, que significa «poder». Así, una kakistocracia es un gobierno formado por los peores elementos de una sociedad, los más corruptos, ineptos e inmorales. La castrokracia, entonces, es un gobierno que reúne lo peor de ambos conceptos: el nepotismo, el autoritarismo, el dogmatismo y la incompetencia.

La Castrokracia es una versión maquiavélica de una kakistocracia que afecta al pueblo cubano. Se trata de deformación inescrupulosa que representa la peor de las versiones, una especie de red o secta mafiosa que transforma toda institución en organización criminal.   De esta forma no representa solo una forma de gobierno, sino también una condición social que afecta a todos los ámbitos de la vida del cubano.

Bajo el régimen castrokrático, la sociedad se ve sometida a la arbitrariedad, la injusticia, la violencia y la opresión. Los derechos humanos son pisoteados, la libertad de expresión es censurada, la educación es manipulada, la cultura es degradada y la economía es saqueada. Si bien se considera a la kakistocracia como el origen de todos los males que aquejan a las naciones bajo un régimen totalitario.

Como forma extrema de kakistocracia, la castrokracia, donde el poder se concentra en una sola persona o partido, que ejerce un control absoluto sobre todos los aspectos de la vida pública y privada de la nación. se esgrime sobre la base al culto a la personalidad del líder, la propaganda, el terrorismo de estado, la represión política y social, y la eliminación de toda oposición y disidencia.

La historia muestra numerosos ejemplos de kakistocracias totalitarias que han causado enormes sufrimientos y daños a sus pueblos y al mundo. Algunos de ellos son el nazismo en Alemania, el estalinismo en la Unión Soviética, el maoísmo en China, el castrismo en Cuba, el chavismo en Venezuela y el kimismo en Corea del Norte.

El marco teórico de la castrokracia pinta una imagen de un modelo fallido y obsoleto que no representa los intereses o aspiraciones de la población cubana, sino que sólo sirve a los intereses de una élite privilegiada y parásita. Esta élite se aferra al poder a expensas del sufrimiento y el sacrificio de millones de ciudadanos cubanos.

Las características generales distintivas de una kakistocracia pueden incluir las siguientes:

1. Incompetencia generalizada: Los líderes en una kakistocracia a menudo carecen de las habilidades, el conocimiento y la experiencia necesarios para desempeñar eficazmente sus deberes. Como resultado, su gobierno tiende a ser ineficiente e ineficaz.

2. Falta de mérito: Los puestos de liderazgo se otorgan sin tener en cuenta el mérito, la capacidad o la calificación, a menudo por nepotismo, favoritismo o azar.

3. Corrupción: Dado que los líderes en una kakistocracia a menudo carecen de ética y no están calificados para sus roles, la corrupción puede ser rampante. Esto podría tomar muchas formas, incluyendo el nepotismo, el favoritismo, el soborno y el fraude.

4. Falta de responsabilidad: En una kakistocracia, los líderes a menudo evitan la responsabilidad por sus acciones y decisiones. Esto puede ser debido a una falta de transparencia, un sistema de justicia débil o la falta de medios eficaces para hacerlos responsables.

5. Fracaso en la prestación de servicios: En una kakistocracia, la incapacidad de los líderes para desempeñar adecuadamente sus roles puede llevar a un fracaso en la prestación de servicios esenciales a los ciudadanos. Esto puede incluir cosas como la educación, la atención sanitaria, la infraestructura y más.

6. Mala gestión de los recursos públicos: Los recursos del estado son mal administrados, a menudo debido a la incompetencia o la corrupción, lo que lleva a una ineficiencia económica y una mala prestación de servicios.

7. Desinterés por el bienestar público: Los líderes a menudo se preocupan más por mantener su poder y privilegios que por el bienestar de la población que gobiernan.

8. Falta de transparencia y rendición de cuentas: La transparencia en la toma de decisiones y la rendición de cuentas son a menudo escasas, una farsa o inexistentes.

9. Insatisfacción y descontento público: Dada la corrupción e incompetencia que a menudo se ven en una kakistocracia, no es sorprendente que a menudo haya un alto grado de insatisfacción y descontento entre la población.

10. Pérdida de confianza en las instituciones: En una kakistocracia, la falta de liderazgo efectivo y la corrupción generalizada pueden llevar a una pérdida de confianza en las instituciones gubernamentales.

Esa dicotomía entre las promesas propagandísticas y la dolorosa realidad de la castrokracia sustenta un examen crítico de los impactos a largo plazo del régimen en la sociedad cubana y su posible trayectoria futura. La castrokracia bajo el totalitarismo está definida por una serie de características políticas y estructurales negativas que ejemplificaré a continuación:

1. Centralización del poder: En una kakistocracia con un sistema totalitario comunista, el poder puede estar concentrado en manos de una única figura, como un dictador, o en un pequeño grupo de élite. Este grupo tiene la capacidad de tomar decisiones sin la necesidad de un consenso más amplio o la aprobación del pueblo. Fidel Castro ejerció un poder casi absoluto durante décadas, y su hermano Raúl asumió un papel similar después de él. En la actualidad, el denominado Diaz-Canel ha sido designado a dedos por la cúpula castrista. Otro ejemplo de esto podría ser la Corea del Norte bajo la dinastía Kim, donde el poder está altamente centralizado.

2. Falta de transparencia y rendición de cuentas: Las decisiones gubernamentales y las políticas se realizan a puerta cerrada, sin la participación ni la comprensión de la población en general. Esto permite el robo de fondos públicos, el enriquecimiento personal y otras formas de corrupción. El régimen totalitario castrista ha sido ampliamente criticado por la falta de transparencia y por su corrupción institucional. Otro ejemplo de esto podría ser la corrupción generalizada que ha sido reportada en varios países, como en la Venezuela bajo el régimen de Nicolás Maduro.

3. Supresión de toda disidencia: En el castrismo, la crítica al gobierno está prohibida y suele ser castigada con represión política, encarcelamiento y violencia. Muchos disidentes han sido encarcelados a lo largo de los años y se han reportado que las violaciones de los derechos humanos representan la norma para el régimen. También es el caso de China, donde las críticas al gobierno comunista a menudo son censuradas y los disidentes suelen ser detenidos.

4. Corrupción generalizada: En una kakistocracia, la corrupción a menudo está arraigada en todos los niveles del gobierno. Bajo la castrokracia la corrupción es sistémica, afectando a la totalidad de las instituciones. Esto puede manifestarse en sobornos, nepotismo, fraude y otras formas de corrupción. Cuba al igual que la antigua Unión Soviética ha sido ampliamente denunciada por el alto nivel de corrupción institucional.

5. Manipulación de la economía: Un gobierno centralizado de este tipo, controla los recursos del país y utiliza la economía para su propio beneficio. Esto se evidencia por el control estatal de las industrias, y la asignación de recursos al servicio de las necesidades del régimen. Cuba, tiene una economía altamente controlada por el estado, con prácticamente todas las industrias estatizadas, y dirigidas por una élite política.

6. Violación de los derechos humanos: Los gobiernos autoritarios y totalitarios a menudo son conocidos por violar los derechos humanos de sus ciudadanos, incluyendo el derecho a la libertad de expresión, la libertad de reunión, el derecho a un juicio justo, etc. Las organizaciones internacionales de toda índole y el exilio cubano han criticado regularmente al régimen castrista por sus violaciones de los derechos humanos.

7. Culto a la personalidad: Como en muchas kakistocracias, bajo la castrokracia se puede observar la presencia de un culto a la personalidad alrededor de los líderes. Estos cultos pueden tomar la forma de una adoración excesiva y la presentación de los líderes como infalibles. Un ejemplo clásico de esto fue la Unión Soviética bajo Stalin, donde se produjo un intenso culto a la personalidad del líder. También había un fuerte culto a la personalidad alrededor del dictador Fidel Castro, y en menor medida, de Raúl Castro.

8. Control de los medios de comunicación: En un régimen totalitario, el gobierno a menudo tiene un control estricto sobre los medios de comunicación. Esto puede incluir la censura de noticias y opiniones que son críticas con el gobierno, así como la promoción de propaganda estatal. La República Popular de China, por ejemplo, mantiene un control considerable sobre los medios de comunicación. El régimen castrista por su parte controla la totalidad de los medios de comunicación nacionales y sus ecos los acreditados, encargados de promover la propaganda castrista y censurar las voces disidentes.

9. Educación politizada: En una kakistocracia, la educación puede ser utilizada como una herramienta de propaganda, con el currículo escolar a menudo sesgado para promover la ideología del estado y para inculcar la lealtad al gobierno. Un ejemplo de esto podría ser la Alemania Oriental (RDA) durante la Guerra Fría, donde la educación era fuertemente politizada. La educación en Cuba ha sido una herramienta de adoctrinamiento sistemático para inculcar la ideología castro-comunista.

10. Purga de opositores políticos: En un estado totalitario, a menudo se llevan a cabo purgas para eliminar a los opositores políticos, que pueden ser considerados una amenaza para el poder del gobierno. Esto puede incluir la eliminación física, como asesinatos o encarcelamientos, o puede implicar la expulsión de personas de posiciones de poder. Un ejemplo notorio de esto fueron las purgas estalinistas en la Unión Soviética.

La castrokracia por su parte ha perfeccionado su maldad creativa, siéndole más rentable la coacción, extorsiones, persecuciones políticas y linchamientos públicos. Con un modus operandi mafioso como organización criminal la policía política (Seguridad del Estado) realiza el trabajo sucio para el sistema.  Es así como a lo largo de más de seis décadas, ha habido varias purgas de opositores políticos en Cuba, con numerosos informes de detenciones, encarcelamientos, torturas y exilio forzoso.

11. Limitaciones a la libertad de movimiento: En el régimen castrista, los ciudadanos enfrentaron restricciones significativas para viajar al extranjero hasta las reformas parciales implementadas en 2013. En las que aún queda las sombrías ejecuciones de los “regulados”, como forma arbitraria y permanente de presión política.

12. Control de la información del Internet: El acceso a Internet en Cuba ha sido históricamente limitado y controlado por el estado, independientemente de los avances recientes en la accesibilidad en su mayoría por presión internacional, e interna.

13. Control estricto sobre el sistema judicial: En un régimen totalitario, el sistema judicial consigue estar sometido al control del partido en el poder, perdiendo su independencia. En Cuba, la independencia del sistema judicial ha sido cuestionada, con críticos argumentando que los tribunales actúan inmoralmente a favor del Estado.

14. Control de la actividad económica y empresarial: Durante la mayor parte de la era castrista, la actividad económica y empresarial estuvo profundamente controlada por el Estado, con pocas oportunidades para empresas privadas. Y a pesar de que desde 2010, el régimen ha permitido un aparente espacio para la actividad empresarial privada, esta se encuentra fuertemente regulada políticamente.

15. Sistema de vigilancia y espionaje interno: Muchos regímenes totalitarios mantienen sistemas de vigilancia interna para mantener el control sobre la población. En Cuba, se ha demostrado que el régimen ha utilizado sus llamadas “organizaciones de masas” como los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), a modo de sistema de vigilancia en función del régimen.

16. Sistema de racionamiento: Para controlar y distribuir los recursos limitados, el régimen castrista implementó un sistema de racionamiento de alimentos y otros bienes básicos, que todavía está en funcionamiento. Este sistema juega un papel fundamental en el lavado de imagen de régimen, en la dependencia del pueblo al Estado/Partido/Líder/Nación y solo termina por socializar la miseria.

17. Limitaciones en la propiedad privada: Durante mucho tiempo, la propiedad privada estuvo muy restringida en Cuba, aunque ha habido anuncios de cambios en esta política en los últimos años, pocas veces son poco más que propaganda.

18. Restricciones a la libertad religiosa: En las primeras décadas de la revolución, el régimen castrista fue oficialmente ateo y hubo restricciones a la práctica religiosa, aunque esto ha cambiado con el tiempo.

19.  Política de pleno empleo: En línea con su ideología socialista, el régimen castrista implementó una política de pleno empleo, garantizando un trabajo a cada ciudadano capaz de trabajar, pero como esclavos asalariados, puesto que los salarios y las condiciones laborales han sido motivo de críticas y denuncias por violación de los derechos laborales.

Existen, además, importantes similitudes en la estructura y las tácticas de control que pueden ser comparables entre una secta criminal mafiosa y un sistema centralizado totalitario de partido único, especialmente cuando ese régimen es dirigido por una kakistocracia.

1. Liderazgo indiscutible y autoridad centralizada: Tanto en una organización mafiosa como en un estado totalitario, hay una figura o grupo de figuras en la cima que ejerce un control absoluto. En una mafia, esto puede ser un jefe o «capo«, mientras que, en un estado totalitario, esto puede ser un líder político, como un presidente o primer ministro, o un grupo centralizado de líderes, como un comité central del partido. La autoridad de estos líderes no suele ser cuestionada abiertamente dentro de la organización o el estado. Durante la época de Fidel Castro y luego con su hermano Raúl Castro, el liderazgo ha sido indiscutible y la autoridad está fuertemente centralizada en la figura del líder y su círculo interno.

2. Culto a la personalidad: En muchas organizaciones mafiosas y en estados totalitarios, los líderes pueden ser objeto de un culto a la personalidad, donde se espera que los miembros o ciudadanos muestren una lealtad absoluta y una adoración casi reverencial hacia el líder o los líderes. El culto a la personalidad de Fidel Castro fue una característica distintiva del régimen. La personalidad carismática de Castro y su posición como un líder revolucionario fueron promovidos extensivamente en los medios estatales e inculcados a todos los niveles de enseñanza.

3. Control del disenso: Ambas organizaciones buscan minimizar o eliminar el disenso. En la mafia, la desobediencia puede resultar en castigos severos. Del mismo modo, los regímenes totalitarios suelen ser implacables en la persecución y represión de disidentes. El régimen castrista es conocido por su dura represión de los disidentes, con detenciones frecuentes de periodistas independientes, activistas de derechos humanos y opositores políticos.

4. Corrupción e ilegalidad: En el caso de una organización mafiosa, la ilegalidad es inherente a su naturaleza. En un estado totalitario dirigido por una kakistocracia, el estado puede comprometerse en actividades ilegales o inmorales para mantener y consolidar su poder. A pesar de las proclamaciones oficiales de moralidad y legalidad, la castrokracia ha sido acusada de involucrarse en actividades ilegales, incluyendo narcotráfico, para mantener y consolidar su poder.

5. Control de la economía: Ambas organizaciones pueden buscar controlar y manipular la economía para su beneficio. Las mafias a menudo buscan infiltrarse en sectores legítimos de la economía para lavar dinero y consolidar su poder. En un estado totalitario, el gobierno puede controlar los medios de producción y las principales industrias. En Cuba, la castrokracia controla a través del Estado las principales industrias y el sistema bancario, y la actividad económica privada ha sido históricamente limitada y fuertemente regulada.

6. Control de la información: Las organizaciones mafiosas a menudo operan en secreto y buscan controlar la información dentro y fuera de la organización. De manera similar, los estados totalitarios suelen controlar los medios de comunicación y limitar el acceso a la información para mantener a la población en la oscuridad y limitar la crítica al régimen. Como hemos argumentado antes, la castrokracia controla los medios de comunicación, censurando las voces disidentes y limitando el acceso a fuentes de información externas. Dirige una maquinaria propagandística con ingentes cantidades de presupuestos público.

7.  Uso del miedo y la violencia: Tanto las mafias como los regímenes totalitarios pueden usar la violencia y el miedo para mantener a la gente en línea y disuadir la resistencia. El régimen ha utilizado la violencia y el miedo para mantener a la gente en línea, incluyendo detenciones arbitrarias, vigilancia y acoso de los disidentes, linchamientos de la imagen pública y actos de repudio.

8. Sistema de jerarquías y lealtades: Ambas estructuras, la mafiosa y la totalitaria, presentan una marcada jerarquía, donde cada nivel tiene deberes y lealtades específicos hacia sus superiores. Cualquier desafío a la autoridad es castigado severamente. El Partido Comunista de Cuba tiene una estructura jerárquica clara, con lealtades y obligaciones que fluyen hacia arriba desde la base hasta los más altos niveles de liderazgo. También el resto de las instituciones tienen un sistema de compra de voluntades dirigida a los “confiables”, los leales al régimen.

9. Código de conducta y leyes internas: Al igual que las mafias, los regímenes totalitarios suelen tener un código de conducta interno, con normas y regulaciones que son impuestas de manera estricta. Ambos sistemas premian la obediencia y castigan la transgresión. La Constitución de Cuba y otras leyes y regulaciones establecen normas de conducta y lealtad a los lideres, al Estado y al Partido Comunista.

10. Explotación del trabajador: En las mafias, los trabajadores a menudo son explotados, obligados a trabajar en condiciones difíciles y con poca remuneración. En los sistemas totalitarios, los trabajadores como esclavos asalariados pueden enfrentar condiciones similares, con poca libertad para cambiar de empleo o protestar por las condiciones laborales. A pesar de la retórica oficial sobre la justicia social, la mayoría de los trabajadores en Cuba enfrentan bajas remuneraciones y condiciones laborales difíciles.

11. Aislamiento de la comunidad externa: Tanto las sectas mafiosas como los regímenes totalitarios pueden buscar aislar a sus miembros o ciudadanos del mundo exterior. Esto puede ser para mantener un control más fuerte y prevenir la influencia de ideas externas. El régimen ha limitado históricamente el acceso a las influencias extranjeras y ha restringido el viaje al extranjero.

12. Uso de propaganda: Al igual que las mafias pueden usar la propaganda para glorificar sus acciones y reclutar a nuevos miembros, los regímenes totalitarios usan a menudo la propaganda para legitimar su poder y promover su ideología. El régimen ha utilizado la propaganda para promover su visión del socialismo y para criticar a sus adversarios, tanto internos como externos.

13. Infiltración en las instituciones: Tanto las organizaciones mafiosas como los regímenes totalitarios pueden buscar infiltrarse en diferentes instituciones para consolidar su poder. En el caso de las mafias, pueden ser instituciones legales como empresas o cuerpos policiales. En el caso de los estados totalitarios, pueden ser instituciones de la sociedad civil, como sindicatos o grupos de derechos humanos. El régimen castrista ha buscado controlar todas las instituciones de la sociedad, desde los sindicatos hasta los grupos culturales y deportivos.

14. Nepotismo y favoritismo: Tanto en las mafias como en los estados totalitarios, los lazos familiares y las lealtades personales a menudo desempeñan un papel importante en la distribución de poder y recursos. Las relaciones familiares y la lealtad al Partido han sido factores clave en el acceso a las posiciones de poder en Cuba.

15. Economía paralela o subterránea: Las mafias operan economías paralelas a través del contrabando, el tráfico y otras actividades ilícitas. De manera similar, en los estados totalitarios a menudo surgen economías subterráneas como respuesta a las restricciones y la falta de bienes y servicios. En respuesta a la escasez y las restricciones, se ha desarrollado en Cuba una economía subterránea en la que los bienes y servicios se intercambian fuera del control estatal.

Pero ¿cuáles serían las características distintivas de la Castrokracia como forma extrema de kakistocracias?

1. Maquiavelismo: Esta es una referencia a las tácticas políticas que valoran el poder y el éxito por encima de la ética o la moralidad. En el contexto de una «castrokracia», esto podría significar que los líderes están dispuestos a usar cualquier medio necesario para mantener y consolidar su poder, incluso si eso implica engañar, manipular o explotar a la población o a otros actores políticos.  Las manifestaciones del maquiavelismo institucionalizado (estructuras burocráticas del Estado) son las siguientes:

a. Pragmatismo extremo: Se priorizan los resultados por encima de los medios para lograrlos. Esto significa que las acciones que de otra manera se considerarían inmorales o no éticas, como el engaño, la manipulación o incluso la violencia, podrían justificarse si se considera que conducen al «bien mayor» o al beneficio del estado.

b. Realpolitik: Se da prioridad a los intereses y necesidades pragmáticos del estado, incluso a expensas de los valores ideológicos o éticos. Esto puede llevar a decisiones políticas que parecen cínicas o despiadadas, pero se justifican en términos de lo que es «necesario» para la supervivencia o el éxito del estado.

c. Centralización del poder: El maquiavelismo a menudo implica una concentración de poder en manos de un líder o grupo selecto. Esto podría llevar a una burocracia altamente jerárquica y autoritaria, donde el poder se ejerce de manera desigual y se concentra en la cima.

d. Manipulación y control: Un estado maquiavélico podría utilizar técnicas de manipulación para controlar tanto a los funcionarios públicos como a la población en general. Esto podría incluir el uso de la propaganda, la censura, la vigilancia o incluso el miedo para mantener el control y reprimir la disidencia.

e. Falta de transparencia: En un sistema donde el engaño y la manipulación son herramientas aceptables de poder, es probable que exista una falta de transparencia. La toma de decisiones puede estar oculta, y puede ser difícil para los ciudadanos entender realmente las acciones y motivaciones de su gobierno.

2. Servilismo: Este término sugiere que los subordinados en el gobierno, o la población en general, son extremadamente sumisos a los líderes. Esto podría ser debido al miedo, la coacción, el engaño, la manipulación o una combinación de estos factores.

3. Compra de voluntades: Esto implicaría el uso de sobornos, favores, recompensas u otros incentivos para ganar la lealtad o la cooperación de otras personas. Bajo la «castrokracia», estos medios se utilizan para controlar a los funcionarios del gobierno, a los miembros del partido, a la población o a otros actores políticos.  

4. Arribismo: Este término sugiere una fuerte ambición y el deseo de ascender en la jerarquía del poder, incluso si eso requiere acciones inmorales o no éticas. En la «castrokracia», esto implica la eliminación de rivales políticos, la explotación de la población o la manipulación del sistema político para ganar más poder.

5. Nepotismo: Esto se refiere a la práctica de favorecer a los amigos y familiares en la asignación de puestos de trabajo, contratos, favores y otros beneficios. Para la «castrokracia», el nepotismo indirecto suele ser una práctica común, lo que permite a los líderes mantener el control del poder dentro de su círculo íntimo.

La «castrokracia«, representa una secta en la que los líderes están dispuestos a usar cualquier medio necesario para mantener y consolidar su poder, incluso si eso implica engañar, manipular o explotar a la población o a otros actores políticos. Esto significa que las acciones que de otra manera se considerarían inmorales o no éticas, como el engaño, la manipulación o incluso la violencia, podrían justificarse si se considera que conducen al «bien mayor» o al beneficio del estado. Esto lógicamente incluye el uso de la propaganda, la censura, la vigilancia o incluso el miedo para mantener el control y reprimir la disidencia.
De esta forma, la toma de decisiones puede estar oculta, y suele ser difícil para los ciudadanos entender realmente las acciones y motivaciones reales de su gobierno.

En su emblemática obra «1984», George Orwell introduce el concepto de «neolengua», un idioma modificado por un régimen totalitario con el propósito de dominar el pensamiento de la sociedad, convirtiendo en inaccesibles las ideas contrarias a las «nuevas verdades» impuestas.

Este fenómeno puede ilustrar un acápite importante en el desmantelamiento y la desaparición de la democracia cubana previa a las dictaduras de Castro (y Batista). El uso de la neolengua, incluyendo eufemismos y redefiniciones del lenguaje, sirve para manipular la percepción de la realidad y redefinir nuestro entendimiento universal del mundo, como un constructo de “consciencia social”. Esta estrategia se aplica para modificar la convivencia social, en beneficio político de quienes la ejercen.

En el caso de la Cuba pre-castrista, el castrismo comenzó empleando estas tácticas para consolidar su poder. Cuando asumieron el oficialismo, los términos y las ideas se suavizaron, distorsionando la realidad percibida por la población. ¿Dónde quedaron las denuncias de violencia policial o los presos políticos? ¿Y qué pasó con la auténtica transparencia en el gobierno?

Pronto la «castrokracia«, degeneró en amasijo de corrupción peor que del régimen de Batista, ejerció presión política contra los intelectuales cubanos y del mundo. Ellos se vieron enfrentados al dilema de las tres alternativas: la prisión política, la sumisión o el exilio. El régimen se apropió de todos los medios de comunicación, estableciendo un monopolio estatal que imponía un filtro de cancelación política, y definió lo que era políticamente correcto a favor de un constructo distópico conocido como «La Revolución», mujer, amante, e hija a la vez, del propio Castro.

En su maquiavélico ascenso al poder, castro y su el régimen transformaron de manera drástica el lenguaje cotidiano, eliminando el pensamiento crítico para silenciar no solo a la disidencia, sino a toda crítica. En lugar de promover el debate y la pluralidad de ideas, esenciales para cualquier democracia saludable, se exaltó la conformidad y la obediencia.

Castro bajo el control de la dictadura militar centralizó el poder con la justificación de haber sido el «elegido» por el pueblo, sin siquiera haber ido a elecciones democráticas jamás. Con el uso estratégico del lenguaje, apelaron a la retórica de la liberación y el progreso, aunque en realidad esto llevó a la muerte de la floreciente democracia cubana.

El castrismo logró esto a través de una combinación de control de los medios de comunicación, adoctrinamiento en las escuelas, y la represión de las voces disidentes. Este monopolio del lenguaje y la narrativa histórica permitió a los líderes mantener una fachada de legitimidad mientras acumulaban poder sin control.

La castrokracia se basa en un sistema piramidal que pondera al leal independientemente de sus capacidades técnicas. En la cúspide se encuentra el líder máximo, por varias décadas Fidel Castro, concentrando en una sola figura todos los órganos de poder. Actualmente la figura pública es Miguel Díaz-Canel, el sucesor designado por Raúl Castro, el hermano menor en la dinastía. El verdadero poder parecer residir en Alejandro Castro Espín por el momento alejado de la vida pública.

Debajo del líder máximo se encuentran los miembros del “Buró Político del Partido Comunista de Cuba (PCC)”, el único partido legal en el país. El PCC controla todos los órganos del Estado, incluyendo el “Consejo de Estado”, el “Consejo de Ministros”, la “Asamblea Nacional del Poder Popular” y el “Tribunal Supremo Popular”. En Cuba bajo la tiranía cakistokrática, se vota, pero no se elige, en una farsa de elecciones que representa un mecanismo para evitar el ascenso y la selección del disidente.

El PCC también controla las “Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR)” y el “Ministerio del Interior (MININT)”, que son los encargados de reprimir a los opositores y mantener el orden público. El PCC se encarga de adoctrinar a la población mediante la educación, la cultura y los medios de comunicación, que son todos estatales y censurados. El PCC también controla las organizaciones de masas, como la “Central de Trabajadores de Cuba (CTC)”, la “Federación de Mujeres Cubanas (FMC)”, la “Unión de Jóvenes Comunistas (UJC)” y los “Comités de Defensa de la Revolución (CDR)”, que son instrumentos para vigilar y movilizar a los ciudadanos.

La castrokracia no tolera ninguna forma de disidencia u oposición. Si alguien se atreve a criticar al gobierno o a exigir sus derechos, se enfrenta a una serie de consecuencias negativas. En primer lugar, se le imputan cargos falsos o arbitrarios, como «desacato«, «desorden público«, «propaganda enemiga» o «peligrosidad social«. Estos cargos pueden llevar a detenciones temporales o permanentes, sin garantías procesales ni acceso a un abogado independiente.

En segundo lugar, se le amenaza a él y a sus familiares con represalias físicas o psicológicas, como golpes, torturas, chantajes o despidos laborales. En tercer lugar, se le somete a un linchamiento público, mediante campañas de difamación y descredito en los medios oficiales o en las redes sociales controladas por el gobierno.

En cuarto lugar, se le limita la posibilidad laboral, ya que solo puede acceder a empleos precarios o informales, sin seguridad social ni beneficios. En quinto lugar, se le plantean las opciones: someterse y vivir sumiso, portarse bien para que le permitan el exilio, o pasar la vida como preso político.

La castrokracia ha generado una situación insostenible para el pueblo cubano. La economía está en crisis, debido a la ineficiencia del modelo estatal, la dependencia de la ayuda externa, y el agravamiento por la pandemia de COVID-19. La pobreza, la escasez, la inflación y el desempleo son problemas crónicos que afectan a la mayoría de la población. La salud, la educación y los servicios públicos se han deteriorado, debido a la falta de recursos, personal e infraestructura. La libertad, la democracia y los derechos humanos son una quimera, debido a la falta de pluralismo, participación y garantías. La cultura, la identidad y la soberanía nacional son una farsa, debido a la falta de diversidad, creatividad y autodeterminación.

La democracia cubana, que en su inicio prometía tanto, fue sofocada por este uso manipulativo del lenguaje y la centralización del poder. El resultado fue un sistema en el que la libre expresión, el pensamiento crítico, y la disidencia política fueron marginados y finalmente eliminados.

Es crucial aprender de la historia cubana y entender cómo la manipulación del lenguaje puede ser una poderosa herramienta de control y represión. Como ciudadanos, debemos insistir en el valor de la pluralidad de ideas, la libertad de expresión, y la importancia de mantener viva la llama del pensamiento crítico.  

Debemos aprender nuevamente a exigir a nuestra clase política un uso correcto y transparente del lenguaje, para preservar la verdad de los hechos. No se trata de polarizaciones, sobre quienes tienen o no la razón, sino de la búsqueda objetiva y ética de la verdad. La distorsión de términos con el objetivo de destruir a la oposición o encubrir errores es un acto de corrupción e irresponsabilidad democrática.

Ese modo de actuar político que distorsiona la verdad y la manipula para restringirla a un dogma, o pensamiento político particular solo genera desconcierto, crispación y deterioro de los valores. No debemos olvidar las lecciones de la historia cubana y cómo la manipulación del lenguaje puede contribuir a la aniquilación de la democracia.

En definitivas la castrokracia es el gobierno de los que se aprovechan del poder para enriquecerse, oprimir y explotar al pueblo. Es el gobierno de los que no tienen escrúpulos, ni principios, ni valores, de los que mienten, manipulan y engañan. El gobierno de los que no tienen patria, ni honor, ni dignidad.

La Castrokracia es un mal que debemos combatir con todas nuestras fuerzas. La única forma de evitarla o superarla es mediante la democracia, el estado de derecho, la separación de poderes, el respeto a los derechos humanos, y la participación ciudadana. Solo así podremos construir una sociedad más justa, libre y próspera.